Djokovic ‘renace’ ante Thiem para conquistar su octavo Open de Australia
Novak Djokovic ha vuelto a conquistar el Open de Australia. El tenista serbio se impuso a Dominic Thiem en cinco sets en la final de Melbourne. Su victoria lo deja a sólo dos Grandes de Nadal y a tres de Federer. Además, el de Belgrado reaparecerá el próximo lunes como nuevo número uno
Novak Djokovic ha vuelto a conquistar el Open de Australia. El serbio se rehizo y terminó ganando en cinco sets a Dominic Thiem (6-4, 4-6, 2-6, 6-3 y 6-4) para levantar su octavo título en Melbourne y recuperar así el número uno del ranking, hasta ahora en manos de Rafa Nadal. Con esta victoria, además, el de Belgrado acorta distancia en títulos de Grand Slams, ya está a dos del español (19) y a tres de Roger Federer (20).
Dominic Thiem y Novak Djokovic se citaban este domingo en la final del Open de Australia. Para el austriaco era su primera gran cita en suelo aussie, aunque ya había disputado otras dos finales de Grand Slam, ambas en París. El serbio estaba en su casa: tras siete finales y 100% de efectividad, se sabía bien el guión. Además, el botín para Novak era mucho mayor: aparte del premio estaba ser el nuevo número uno y acortar distancia en títulos de máxima categoría, se pondría a dos de Nadal (19) y tres de Federer (20).
No tardó en demostrar que la pista de Melbourne parece hecha a su medida y Djokovic enseguida abrió el marcador 3-0 de inicio. Thiem, sin verse amedrentado, optó por ser fiel a su filosofía: incansable trabajador al fondo de la pista, aprovechó la única ocasión que tuvo de hacer el contrabreak y, con su servicio y tras levantar una bola de break, puso el 4-4. El duelo se igualaba, pero Djokovic aguardaba su momento. Thiem no terminaba de ser sólido con su servicio y aunque había levantado valientemente una bola de set, una inoportuna doble falta le hizo perder la manga (6-4).
La segunda manga comenzaba con un servicio en blanco para cada uno. Pero en el tercer juego, Djokovic se mostró más dubitativo: concedió tres bolas de rotura y aunque levantó dos, una doble falta entregó el juego a Thiem, que se ponía 2-1, break arriba. El austriaco tenía ya los deberes hechos desde bien temprano, pero Nole consiguió el contrabreak en el octavo juego (4-4).
Djokovic se va del partido
Se olía entonces la remontada de Djokovic pero el desenlace fue diferente. El serbio iba 15-40 con su servicio: dos bolas de break para el austriaco. Novak rozaba el límite de tiempo para sacar, se le escapó un poco la bola y el juez de silla señaló time violation, lo que le hizo jugar con segundo servicio. El serbio la mandó larga y el juego fue para Thiem. Djokovic pasó al lado del juez de silla, le dio unos toquecitos en el pie y le recriminó su sanción. «Te quieres hacer famoso», le dijo desde el banquillo. A continuación, Thiem resolvía con su servicio, cerraba la manga (6-4) e igualaba el partido.
Nos íbamos al tercer set y Djokovic seguía desaparecido. Thiem aprovechó para abrir una brecha de 4-0 en el marcador-sumó un parcial de seis juegos seguidos-. Poco a poco, Djokovic volvía a comparecer pero la empresa de levantar dos breaks en contra era demasiado, más ante un rival muy cómodo, que donde ponía el ojo ponía la bola con un revés exquisito. Le costó cuatro bolas de set, pero Thiem se adueñaba de la tercera manga y se ponía dos sets a uno arriba ante el apodado como Mr. Melbourne. Una sola manga separaba al austriaco de su primer Grand Slam.
Djokovic optaba por marcharse al vestuario. Algo inédito estaba pasando: nunca antes en una final de Melbourne -y con ésta eran ocho- se había visto dos set a uno abajo. La grada de la Rod Laver Arena animaba al heptacampeón a su vuelta. Querían más. Y mira que el partido estaba siendo emocionante. Djokovic y Thiem respondieron al público y siguieron deleitando a base de grandes golpes.
No estaba muerto…
La sensación era que Djokovic jugaba a medio gas pero seguía ahí. El break necesario para romper la balanza a favor de uno u otro se hizo esperar, pero llegó en el siempre clave octavo juego y cayó del lado del serbio. Era su momento. Rugía el de Belgrado, 5-3 arriba y con un servicio en blanco neutralizaba la batalla al adueñarse de la cuarta manga (6-3). El título en Melbourne se decidiría en el quinto set, cuando ya se habían cumplido casi tres horas y cuarto de partido.
Djokovic llevó el duelo a donde quería. Sembró las dudas en Thiem y se fue al primer descanso ya break arriba. Para hacer más mella en la confianza de su rival, Novak levantó dos bolas de break antes de poner el 3-1 con el que confirmaba la rotura anterior. Thiem luchó hasta el final, reivindicándose como uno de los mejores del circuito, también sobre el cemento, pero no pudo remontar. Tras cerca de cuatro horas de partido, Djokovic sentenciaba el encuentro para extender su reinado en Melbourne (6-4, 4-6,2-6, 6-3 y 6-4).
Con este octavo título en Melbourne, Novak Djokovic suma ya 17 Grand Slams en su carrera y se sitúa a sólo dos de Rafa Nadal y a tres de Roger Federer. Esta victoria además le permite al serbio recuperar el número uno en el ranking a partir de este lunes.
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