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El truco para lavar las cortinas en casa sin esfuerzos: sólo tienes que echarle azúcar a la lavadora

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Entre todas las tareas domésticas, lavar las cortinas se considera una de las más sencillas; sólo hay que retirarlas, meterlas en la lavadora y, una vez finaliza el ciclo de lavado, volverlas a colgar. Sin embargo, si realmente queremos que queden impecables y recuperen su aspecto original, hay varios factores a considerar. Una de las principales recomendaciones de los expertos es lavar las cortinas cada tres meses, y aquí es donde entra en juego el truco del azúcar que se ha hecho viral en redes sociales por su eficacia y sencillez.

Puede parecer un remedio casero más, pero quienes lo han probado aseguran que añadir una cucharada sopera de azúcar al lavado puede marcar una gran diferencia en el resultado final. Uno de los mayores inconvenientes al lavar las cortinas es el planchado, y el azúcar ejerce un ligero efecto tensor que minimiza las arrugas y mantiene su caída natural.

El truco del azúcar para lavar las cortinas

Pero, ¿realmente puede un ingrediente tan simple como el azúcar ayudar a que las cortinas no se arruguen tanto durante el lavado? Los expertos en cuidado textil aseguran que sí, ya que genera un ligero efecto tensor sobre las fibras cuando se disuelve en el agua de la lavadora. De esta manera, las cortinas conserva mejor su forma y, en consecuencia, sale con menos arrugas.

Ahora bien, antes de poner en práctica este remedio, es indispensable revisar la etiqueta del fabricante, ya que no todas las cortinas se pueden lavar en la lavadora. Algunos tejidos delicados, como la seda o el lino, requieren limpieza en seco o lavado a mano. Si la etiqueta permite el lavado en máquina, se recomienda utilizar un programa con agua fría para evitar que las cortinas se encojan y un detergente específico para prendas delicadas.

En lugar de añadir suavizante, agrega una cucharada sopera de azúcar en el tambor o previamente disuelta en un poco de agua. La cantidad es clave; utilizar más azúcar de la necesaria podría dejar residuos en las cortinas si no se disuelve bien. Por lo tanto, con una cucharada sopera es suficiente.

Qué tipo de tela responde mejor

El truco funciona especialmente bien en cortinas confeccionadas con poliéster o mezclas que no superen el 30% de algodón por una razón muy sencilla: se arrugan menos. En cambio, cuanto más natural sea la composición, como algodón grueso o lino puro, más tenderán a arrugarse y, por ende, más cuidadoso deberá ser el proceso. En estos casos, el azúcar puede ayudar, pero no hará milagros.

Más beneficios que evitar la plancha

Además del efecto tensor, el azúcar ofrece otras ventajas interesantes. Una de ellas es su capacidad para ayudar a fijar el color. Al reducir la fricción entre fibras durante el lavado, contribuye a que los tonos se mantengan más uniforme y no se apaguen con el tiempo.

También puede ayudar a neutralizar los malos olores que se acumulan en las cortinas de la cocina, expuestas a humo y grasa. Si bien el azúcar no perfuma como un suavizante, ayuda a absorber parte de la humedad que potencia los olores desagradables. Otro punto a favor es que es un ingrediente 100% natural, mucho menos agresivo para el medio ambiente que los limpiadores industriales cargados de químicos.

Otros usos domésticos del azúcar

El uso del azúcar en el lavado de cortinas es sólo una de sus múltiples aplicaciones en el hogar. Por ejemplo, sisuelto en el agua de un florero, puede prolongar la frescura de las flores cortadas, ya que actúa como fuente de energía para los tallos.

En limpieza, mezclado con unas gotas de detergente o agua, funciona como abrasivo suave para remover suciedad adherida en superficies delicadas sin rayarlas. También se puede utilizarse para absorber manchas recientes de grasa. Incluso en el control de plagas, el azúcar sirve como base para trampas caseras cuando se combina con otros ingredientes.

Precauciones a tener en cuenta

Aunque se trata de un método sencillo y seguro, hay algunas recomendaciones básicas. Es importante no exceder la cantidad sugerida y asegurarse de que el azúcar esté bien disuelto, especialmente en ciclos de lavado cortos. Después del lavado, lo ideal es colgar las cortinas directamente en su lugar. El propio peso de la tela ayudará a que terminen de alisarse de forma natural.

El auge de este tipo de trucos refleja una tendencia más amplia: volver a soluciones simples y naturales que han pasado de generación en generación. Lavar las cortinas con una cucharada de azúcar no es magia, pero sí una alternativa práctica que puede facilitar el mantenimiento del hogar.

Finalmente, cabe recordar que mantener las cortinas limpias no sólo es una cuestión de estética, sino también de higiene y luminosidad. Afortunadamente, ahora puedes simplificar este proceso con un ingrediente que seguro tienes en la cocina para evitar el planchado posterior.