Qué quiere decir el proverbio de Don Quijote «La mejor salsa del mundo es el hambre»
Dicha por Teresa Panza, la mujer de Sancho, durante una conversación sobre la ambición.
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El refrán de don Quijote sobre la mejor salsa del mundo aparece en la Segunda Parte de Don Quijote de la Mancha, en el capítulo 5 de la mítica novela. Miguel de Cervantes la puso en labios de Teresa Panza, la mujer de Sancho Panza, durante una conversación que mantenían los dos en su casa.
En esa plática, Sancho le cuenta a Teresa que piensa volver a salir de viaje junto a don Quijote por tercera vez, con la esperanza de ganar más dinero y, con el tiempo, conseguir el gobierno de una ínsula.
¿Por qué Teresa Panza le dice a Sancho que el hambre es la mejor salsa?
«La mejor salsa del mundo es el hambre; y como esta no falta a los pobres, siempre comen con gusto», le responde Teresa Panza a su marido. Con esa frase, la mujer le explica a Sancho que quien tiene hambre come con gusto cualquier cosa que tenga delante.
Por eso sostiene que a los pobres, a quienes nunca les falta el hambre, tampoco les falta el placer de comer. El argumento le sirve para quitarle peso a la falta de riqueza, sin necesidad de un banquete para sentirse satisfecho.
Con esa idea, Teresa intenta convencer a Sancho Panza de que no necesita un gobierno ni una fortuna para vivir bien. Le basta con la comida que ya tiene en su casa, siempre que llegue con hambre a la mesa.
El razonamiento de la mujer es simple al pedirle que no se fie de ninguna promesa de riqueza futura ni del prestigio de gobernar una ínsula que todavía no existe.
Los consejos de Teresa Panza a Sancho sobre la ambición de gobernar una ínsula
Teresa Panza no se queda solo en el argumento del hambre. Le pide a su marido que valore la vida por encima del dinero y del estatus social, y que se conforme con la condición humilde que ya tienen los dos.
También le aconseja que, cuando llegue el momento, case a su hija con alguien de su misma clase social, no con un pretendiente de posición más alta. Para Teresa, buscar un yerno por encima de su nivel solo trae inestabilidad e insatisfacción, aunque para muchas personas de la época eso es visto como un ascenso deseable para la familia.
Sancho Panza, en cambio, quiere volver a salir de viaje con don Quijote con la esperanza de ganar unos «cien escudos más» y, algún día, gobernar.
La duda sobre la autenticidad de este capítulo de Don Quijote
El capítulo se titula «De la discreta y graciosa plática que pasó entre Sancho Panza y su mujer Teresa Panza». Antes de contarla, el traductor de la novela pone en duda su propia autenticidad y sostiene que Sancho Panza habla de un modo demasiado elaborado para su inteligencia, distinto del resto de sus intervenciones en Don Quijote de la Mancha.
Aun con esa sospecha, el traductor decide incluir el capítulo completo en Don Quijote de la Mancha para cumplir con su tarea.