¿Puedo dejar la bicicleta en el rellano? La Ley de Propiedad Horizontal lo resuelve
La Ley de Propiedad Horizontal obliga a los propietarios a respetar los espacios comunes
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La convivencia vecinal en ocasiones puede verse controversial si la relación con tu vecino no es buena. Los espacios compartidos de la comunidad son territorios de nadie y a la vez de todos, por lo que dejar pertenencias en lugares como el rellano puede desembocar en conflictos vecinales. Uno de estos conflictos puede estallar por vehículos como las bicicletas.
La Ley de Propiedad Horizontal es tajante y, por regla general, no puedes dejar la bicicleta en el rellano porque es un espacio común y está prohibido obstaculizar el paso o bloquear las salidas de emergencia.
La ley que lo regula
El Código Civil define expresamente que los portales, escaleras, pasillos y rellanos son elementos comunes. Al ser un espacio compartido, ningún vecino puede hacer uso de este de manera exclusiva y apropiarse de un espacio para usarlo como trastero.
La Ley de Propiedad Horizontal obliga a los propietarios a respetar los espacios comunes y hacer un uso adecuado de ellos. Esto significa no obstaculizar el paso, ya que los rellanos están diseñados para el tránsito y el acceso a las viviendas, no de trasteros.
Medidas si alguien deja la bicicleta en el rellano
En primera instancia, es primordial solucionar los conflictos a través del diálogo con el vecino causante. En caso de negativa, se puede contactar con él a través de una nota informativa. En caso de reiteración tras previo aviso, el Presidente de la Comunidad debe enviar un requerimiento formal por escrito. En la carta se exigirá la retirada inmediata de la bicicleta.
Si el vecino ignora la carta, se convocará una junta de propietarios donde se votará para exigir la retirada de la bicicleta. Si todo lo anterior fracasa, la comunidad podrá acudir a la vía civil mediante el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal. El juez encargado podría obligar a la retirada del vehículo y exigirle el pago de los costes del juicio e incluso privarle del uso de la vivienda por un tiempo limitado si el juez lo considera una falta muy grave de convivencia.
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