La psicología dice que los nacidos entre 1950 y 1970 no son más difíciles de complacer, sino que están cansados de fingir que nada les molestaba y ahora su familia lo interpreta como mal humor
La psicología lo confirma: las personas nacidas entre 1960 y 1970 constituyen la última generación que experimentó una infancia realmente feliz
La psicología concluye que las personas que siempre llegan tarde no lo hacen a propósito, sino que es el «resultado de patrones mentales que se refuerzan con el tiempo»
La psicología dice que las personas que no se preocupan por lo que piensan los demás no son arrogantes sino que han alcanzado un nivel de madurez por encima del resto
Con el paso del tiempo y nuestro inevitable envejecimiento, nuestro cerebro sufre cambios dado el cansancio que carga durante sus años de vida. Cuando llegamos a la tercera edad, nos solemos volver más cascarrabias, pero ¿realmente esto es así?
Un estudio revela que, aunque nuestros seres queridos piensen que nos volvemos más irascibles, realmente las personas mayores están cansadas de fingir que nada les molesta.
Psicología del filtro cero
Cuando una persona de treinta años sonríe ante un comentario impertinente familiar o ante un chiste sin gracia, su cerebro activa un mecanismo de control continuo. Tiene que vigilar su lenguaje corporal, modular su tono de voz y reprimir sus microexpresiones. Un estudio fundamental de 1999 publicado en Personality and Social Psychology Bulletin demostró que este esfuerzo drena la memoria de trabajo; mientras la persona intenta mantener la compostura, su capacidad de procesar, recordar y disfrutar el momento presente disminuye drásticamente.
Cuando entramos en edades más avanzadas, ya a los setenta años, la velocidad de procesamiento cerebral y la flexibilidad cognitiva experimentan un declive natural. El cerebro se vuelve más selectivo con su energía. Gastar los pocos recursos de atención en quedar bien con personas que aportan poco bienestar ya no es un gasto inteligente, sino un lujo biológico que esa persona mayor no puede permitirse.
Impacto en la salud física
Los datos del informe revelan que las personas experimentan emociones negativas y las reprimen; su sistema simpático se dispara. La frecuencia cardíaca fluctúa y la presión arterial se eleva significativamente.
En edades avanzadas, las arterias dejan de ser tan elásticas y el corazón de ser tan fuerte. El cuerpo no es capaz de absorber picos de estrés de la misma manera que cuando eras más joven. Expresar el descontento de forma inmediata y directa funciona como válvula de escape biológica.
Conflicto familiar
Según La Teoría de la Selectividad Socioemocional de la psicóloga Laura Carstensen, cuando los seres humanos perciben que su tiempo en la Tierra se acorta, sus metas cambian drásticamente. Los jóvenes buscan crecer a nivel personal y no toleran la incomodidad; mejor, a cambio de estatus. Las personas mayores buscan paz inmediata.
Cuando eres joven, se finge para no perder tu trabajo, para no pelear con tu pareja o para encajar en un grupo. Pero cuando eres mayor, con la vida profesional resuelta y los roles familiares ya definidos, la necesidad de aprobación externa desaparece. La honestidad directa no pretende atacar a la otra persona; busca proteger el espacio personal y su tiempo restante.
Temas:
- Curiosidades
- Psicología