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Poner hojas de laurel dentro de los armarios: para qué sirve y por qué cada vez más gente lo está haciendo en España

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Al abrir el armario para sacar los jerséis de invierno, muchas familias encuentran el mismo olor a cerrado y, a veces, algún agujero en una prenda de lana. Las soluciones habituales son la naftalina y los ambientadores, pero el laurel, típico en guisos y legumbres, también puede ser una alternativa.

La costumbre de guardar sus hojas entre la ropa pasa de generación en generación. Según varios estudios con cucarachas e insectos de despensa, su olor aleja a algunas plagas, y es un método fácil y económico.

Por qué las hojas de laurel en los armarios alejan a algunos insectos

El laurel (Laurus nobilis) contiene aceites esenciales que se evaporan poco a poco. Su componente principal es el 1,8-cineol, también llamado eucaliptol, el mismo compuesto que da su olor característico al eucalipto. Su proporción varía según el origen de la hoja, en un aceite analizado en Túnez suponía casi una cuarta parte del total.

En 1995, un equipo de la Universidad Estatal Paulista, en Brasil, con Vera L. L. Machado como primera autora, probó extractos de hojas de laurel con ninfas y adultos de cucaracha americana. Los investigadores los colocaron en placas con medio papel empapado en extracto y el otro medio en agua. Pasados unos 30 minutos, los insectos empezaron a evitar la zona tratada.

El mismo trabajo comprobó que el laurel no las mataba. Ninguna cucaracha murió en las 24 horas siguientes a recibir los extractos sobre el cuerpo.

Investigadores de Túnez, con J. Mediouni-Ben Jemâa como primera autora, observaron un efecto parecido con el escarabajo del tabaco, una plaga de alimentos almacenados. La repelencia dependía de la dosis y llegó al 60% con la concentración más alta.

El mayor riesgo es confundir el laurel con la adelfa (Nerium oleander), habitual en jardines y medianas de carreteras, cuyas hojas alargadas pueden recordar a las suyas. El Programa Internacional de Seguridad Química de la Organización Mundial de la Salud la incluye entre las plantas venenosas por sus glucósidos cardiacos. Sus flores, blancas, rosadas o amarillas, ayudan a distinguirla.

Cómo colocar hojas de laurel en los armarios paso a paso

El laurel de supermercado, ya seco y envasado, evita cualquier confusión con otras plantas.

  1. Vaciar el armario y aspirar los rincones y las juntas de las baldas.
  2. Limpiar las superficies con el paño y dejar que se sequen con la puerta abierta.
  3. Partir cada hoja por la mitad con los dedos para que desprenda más olor.
  4. Meter cinco o seis trozos en cada saquito y cerrarlo bien.
  5. Colgar un saquito en la barra y colocar otro en cada cajón.
  6. Repartir más saquitos en los armarios grandes, para que el olor llegue a todos los rincones.
  7. Cambiar las hojas cuando el olor deje de notarse al abrir la puerta.

Las hojas no acaban con una plaga ya instalada, porque ahuyentan pero no matan, como mostró el estudio brasileño.