Cascadas

Parece de otro mundo, pero la cascada más alta de la Tierra está en un parque que tiene el tamaño de Bélgica y es el hogar de águilas cazadoras de monos

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Cascada del Parque Nacional Canaima de Venezuela.
Blanca Espada

En el sureste de Venezuela hay un sitio bastante poco habitual incluso dentro de Sudamérica. Se llama Canaima y es un parque nacional enorme, de unos 30.000 kilómetros cuadrados, donde el paisaje cambia de golpe y cuesta encontrar referencias parecidas en otros lugares, destacando una cascada que es incluso más grande que algunos países, como por ejemplo Bélgica.

Pero además de esa cascada tenemos los tepuyes que puede que algunas veces se definan como montañas, pero lo cierto es que no lo son como tal, sino que son grandes paredes de roca con la parte de arriba plana, que aparecen de repente en medio de la selva. Algunos son tan grandes que, vistos desde lejos, parecen otra cosa. Y dentro de ese entorno está el Salto Ángel, que sigue siendo la cascada más alta del mundo con el agua que cae desde casi mil metros de altura desde uno de esos tepuyes, el Auyán-tepui.

Parece de otro mundo, pero la cascada más alta de la Tierra está en un parque que tiene el tamaño de Bélgica

Los tepuyes llevan ahí muchísimo tiempo. Se habla de unos 2.000 millones de años, aunque lo más importante no es tanto la cifra como lo que ha pasado desde entonces ya que han estado aislados y eso se nota con las cimas, que  funcionan casi como espacios separados del resto. Arriba encontramos condiciones distintas y, en algunos casos, especies que no aparecen en ningún otro sitio cercano. No es algo puntual sino que pasa en varios de estos tepuyes.

El Auyán-tepui es uno de los más conocidos. Es grande de verdad, con varios kilómetros de extensión, y desde su borde cae el Salto Ángel, pero desde lejos, sobre todo cuando hay nubes bajas, el efecto es raro ya que no parece una montaña normal sino más bien una pared enorme que sobresale sin transición. También cambia mucho el clima entre la base y la cima. Mientras abajo hay selva húmeda, arriba las condiciones son más duras, con viento, menos suelo y vegetación distinta. Eso explica por qué muchas especies no se mezclan entre unas zonas y otras.

 

Así es el Salto Ángel

El Salto Ángel tiene 979 metros de altura. e impresiona pero no sólo debido a esto sino que cuando la ves te das cuenta de como el agua no siempre baja como una cascada continua, ya que el viento la rompe y en muchos momentos, lo que se ve es una especie de niebla cayendo hacia abajo. Y cunado es época de lluvias el caudal es mayor y la imagen es más clara. En temporada seca, en cambio, parte del agua desaparece antes de llegar al suelo.

Tampoco es un sitio al que se llegue en coche sin más. Parte del trayecto se hace en avioneta y otra en barca. Eso limita bastante el acceso y, al mismo tiempo, ha ayudado a que el entorno no esté masificado.

 

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Aun así, la imagen del salto es bastante conocida. Ha salido en documentales, en fotografía de  las redes sociales, como la publicación de Instagram de arriba, y en referencias visuales que mucha gente reconoce aunque no sepa exactamente dónde está.

Animales que no ves en otros lugares del mundo

El aislamiento del parque también se nota en la fauna y es que se encuentran especies que sólo viven en esta zona, sobre todo en áreas más altas o menos accesibles. Algunos pequeños mamíferos y aves no aparecen fuera de aquí. Y luego están los animales más conocidos de la selva como los jaguares, pumas, o tapires que siguen teniendo espacio suficiente en un parque de este tamaño. Pero entre todos, uno de los que más llama la atención es el águila arpía. Es grande, bastante más de lo que suele imaginarse, y muy potente. Puede cazar presas de tamaño considerable, incluidos monos o perezosos, directamente desde los árboles.

Además, en Canaima se han registrado muchas especies de aves, lo que convierte la zona en un punto bastante interesante para observar fauna, aunque no siempre sea fácil hacerlo. Y en las zonas de sabana también es más fácil ver animales grandes, mientras que en la selva densa todo es más complicado. Muchas especies están ahí, pero no siempre se dejan ver.

Un parque que sigue siendo difícil de ver

Canaima no es un parque sencillo de visitar en su totalidad. Hay zonas más accesibles, sobre todo las relacionadas con el Salto Ángel, pero otras siguen siendo complicadas. Eso hace que todavía haya partes poco estudiadas, no en el sentido de desconocidas por completo, pero sí con margen para seguir investigando.

También explica por qué el entorno se conserva así ya que no es sólo protección sino que también se debe a que llegar no siempre es fácil, y además moverse dentro del parque lleva tiempo con trayectos largos que dependen mucho de las condiciones del río o del clima. De este modo, no es un destino de paso rápido, sino un lugar que exige planificación y sobre todo tiempo para poder descubrir su grandeza y el hecho de que prácticamente sea algo único en el mundo.

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