Curiosidades
Curiosidades

Miguel de la Quadra-Salcedo, famoso aventurero: «Los mejores consejos son los que no se dan, sino que se desprenden del estilo de vida que uno lleva»

Miguel de la Quadra-Salcedo es una de esas celebridades cuya vida merece ser contada. El reportero madrileño fue un entusiasta de los viajes y su DNI le describía como giróvago de profesión. Además de su admirable carrera como reportero de aventuras, fue un gran atleta, consiguiendo hasta nueve campeonatos de España, y tuvo el honor de representarnos en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960.

Tras muchos años de incontables viajes a Latinoamérica, impulsados también a través de su programa Ruta Quetzal, pudo empaparse de las distintas formas de vivir y estilos de vida de nuestros países hermanos. La idea de la creación de esta ruta, conocida actualmente como Ruta BBVA, surgió de una conversación con el rey emérito Juan Carlos I en 1979. «Debemos acercarnos a Iberoamérica, que es nuestra familia; invéntate algo», dijo el monarca.

De la Quadra-Salcedo fue una inspiración para los jóvenes

El objetivo de la Ruta Quetzal era orientar a los jóvenes de América, no solo de España, hacia su descubrimiento personal y posterior proyección. El aventurero madrileño, en una entrevista para El Periódico, comparó sus aspiraciones con una frase que Sócrates dijo a sus discípulos: «Si no te conoces a ti mismo, no podrás avanzar».

Para alcanzar el conocimiento pleno de la propia existencia, sostenía que los jóvenes debían romper los lazos con su familia para enriquecerse al conocer otras civilizaciones y aprender a respetarlas. La razón de elegir América Latina como el destino simbolizaba la necesidad de volver a donde selló su nombre en la historia del deporte español, tras batir el récord mundial de tiro de jabalina en Puerto Rico en 1956.

La profunda reflexión que engrandece su leyenda

Con tantas historias y vivencias a sus espaldas, de la Quadra-Salcedo tuvo tiempo para echar la mirada atrás y analizar su vida en conjunto. Fruto de estos pensamientos, concluyó que «los mejores consejos son los que no se dan, sino que se desprenden del estilo de vida que uno lleva».

Estas palabras suponen un cambio de paradigma y un contraste a la hora de entender la vida en general. Acostumbrados a recibir y a pedir consejos a partes iguales a lo largo de nuestra existencia, el aventurero sostenía que los mejores consejos venían de la propia experiencia y de la forma de vivir.

Como apunta en su entrevista, cree que estuvo en todos los lugares que quiso conocer. Y aun con todo eso, se queda con los otoños en los hayedos del Pirineo navarro, ya que es en ese paisaje donde realmente se reconoce. A pesar de superar la cifra de los 80 años, nunca dejó de viajar.

La conclusión que se puede sacar de sus palabras y de su historia es que debemos vivir y disfrutar la vida como creamos oportuno, aprovechar cada momento y tener nuestras experiencias y vivencias como las mejores consejeras ante cualquier dilema de nuestra existencia.