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Miguel Induráin (62 años), sobre el ciclismo moderno: «En mi época el Tour de Francia tenía etapas de 340 km, ahora está todo mucho más comprimido»

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Induráin fue una de las figuras que marcó el ciclismo español de los años noventa. Ganó cinco Tour de Francia seguidos, entre 1991 y 1995, algo que nadie más ha logrado en la historia de la carrera. Fue, durante buena parte de esa década, el rostro más reconocible del deporte español, incluso fuera del entorno de los aficionados al ciclismo.

Lo que ha dicho esta vez tiene que ver con la exigencia física de las etapas actuales, muy alejadas de las que él recuerda de sus años de corredor. La comparación ha reabierto un debate que se repite cada verano entre los aficionados al Tour de Francia: si el ciclismo de antes era simplemente más duro o si la evolución del deporte ha cambiado las reglas del juego.

Las etapas de 340 km que Induráin recuerda de la historia del Tour de Francia

Consultado sobre cómo ha cambiado el ciclismo, Miguel Induráin fue directo: «En mi época, el Tour de Francia tenía etapas de 340 km; ahora está todo mucho más comprimido».

Parece ser que aquí el corredor navarro no hablaba de una etapa que él mismo disputase personalmente, sino del tipo de recorrido que se diseñaba por aquellos años, cuando el Tour incluía alguna vez una etapa que superaba con holgura los 300 kilómetros.

Es que vale la pena aclarar al respecto que hubo una etapa de 338 km en el Tour de 1984, pero Induráin debutó en el Tour francés en 1985; es decir, nunca corrió la carrera que él mismo reclama.

En cuanto a lo que sí vivió como profesional, también fue muy claro: aseguró que las etapas de montaña de su generación eran mucho más duras, con jornadas de 260 o 270 kilómetros y encadenados de puertos más largos que los actuales.

Ahí sí habla desde la experiencia propia, la de un ciclista que debutó en el pelotón profesional en 1985 y que, gloriosamente, llegó a ganar cinco Tours de Francia seguidos entre 1991 y 1995.

¿Por qué el navarro afirma fervientemente que el Tour de Francia actual está mucho más comprimido?

Esa sensación de que todo está «más comprimido» no es solo una impresión suya. En la edición de 2026, la etapa más larga del Tour de Francia mide 205,8 kilómetros, la única que supera la barrera de los 200.

Hace tres décadas, superar esa cifra en una sola jornada era relativamente habitual, no la excepción.

La organización ha ido recortando las distancias con los años, en parte por seguridad y en parte porque el ciclismo actual se corre a un ritmo mucho más alto que en los noventa, con bicicletas más ligeras y un control del esfuerzo muy distinto al de la generación de Induráin.

¿Qué nos quiere decir la crítica de Induráin a los ciclistas actuales?

El propio medio que recogió sus declaraciones tituló la entrevista poniendo el foco en los ‘quejicas’ ciclistas de hoy, en referencia a las quejas habituales del pelotón actual sobre el calendario, el calor o la dureza de algunas etapas.

Para Induráin, la comparación con lo que exigían las carreteras de antes deja poco margen para el lamento. En los últimos años, varios corredores del pelotón han pedido a la organización que revise el calendario estival, alegando temperaturas cada vez más altas durante la carrera.

Y ojo, porque no es la primera vez que un ciclista retirado de su generación señala esa diferencia: la conversación se repite casi cada verano entre aficionados veteranos y corredores en activo, sin que ninguna de las dos partes suela ceder demasiado terreno.

El palmarés de Miguel Induráin en el Tour de Francia

Induráin nació el 16 de julio de 1964 en Villava, Navarra, y debutó como profesional el 4 de septiembre de 1984 en el Tour del Porvenir, corriendo para el equipo ⁠Reynolds, pocos meses después de competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

Su gran etapa llegó entre 1991 y 1995, cuando se convirtió en el primer y único ciclista capaz de ganar cinco Tours de Francia de forma consecutiva, un récord que nadie ha igualado desde entonces.

A eso sumó dos Giros de Italia consecutivos, en 1992 y 1993, además del título mundial contrarreloj en 1995 y el oro olímpico en la misma especialidad en 1996. Se retiró de la competición en 1996, con apenas 32 años, dejando un vacío que el ciclismo español tardó mucho en llenar.