Curiosidades
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Mientras Europa se derrite de calor, en España llevamos décadas usando un truco ancestral que vale su peso en oro y ahora todos nos quieren copiar

  • Ángel Pérez
  • Soy Ángel Pérez, periodista titulado por la Universidad Europea y con un máster de Periodismo Deportivo en la Universidad Villanueva.

En pleno verano, la mayoría de las personas deciden tirar de aire acondicionado, pero en España existe otra forma de combatir el calor. Aunque el país suele tener veranos calurosos, menos de la mitad de los hogares en España disponen de aire acondicionado y tiran de métodos aprendidos de sus abuelos.

En el país, las temperaturas en verano oscilan entre los 28 y los 35 grados Celsius, pero en el centro y el sur del país, el termómetro puede alcanzar los 45 grados. Según la empresa inmobiliaria Idealista, el 41% de los hogares españoles dispone de aire acondicionado. Es por ello que, en las olas de calor, muchas personas recurren a prácticas antiguas y de eficacia probada. 

Una de las técnicas más conocidas es el oscurecimiento total. Ayuda a evitar que el calor entre en la casa durante las horas más calurosas del día. Muchos españoles bajan las persianas entre las 8 y las 9 de la mañana, o justo después de despertarse, para bloquear los rayos del sol. Es mejor ventilar por la noche y a primera hora de la mañana, cuando el apartamento se enfría de forma natural.

El método funciona, ya que las ventanas y las persianas cerradas mantienen el aire fresco dentro, dificultando la entrada de calor del exterior. Solo se tienen que abrir cuando la temperatura en el exterior sea igual o inferior a la interior. La ventilación no solo introduce aire fresco, sino que también crea una corriente de aire que hace que la casa se sienta más fresca y confortable.

Tu casa más fresca incluso sin aire

Cuando se trata de protección frente al sol, muchas personas se fijan primero en las ventanas, persianas y cortinas, pero no son lo único importante. Los muebles más grandes del apartamento también pueden acumular mucho calor, por lo que abrir puede mejorar la ventilación matutina. Cuando empiece a calentar, conviene cerrar las ventanas, bajar las persianas y conservar el frescor matutino el mayor tiempo posible.

La diferencia con el aire acondicionado es principalmente el consumo eléctrico. La clave de esta estrategia es dejar entrar el aire fresco por la mañana, ventilar el calor acumulado en los armarios, evitar que entre calor durante el día y ventilar de nuevo por la noche. Otro truco para combatir el calor es colocar una sábana húmeda frente a la ventana, que puede reducir la temperatura por la evaporación.