Marco Aurelio sobre las personas fuertes: «Se mantienen humildes en el éxito y tranquilas en el fracaso»
La reflexión del emperador Marco Aurelio sobre la 'hybris' y no dejar que los triunfos alimenten el ego
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En una sociedad obsesionada con el éxito, la fama y los resultados inmediatos, se ha hecho viral una enseñanza del emperador Marco Aurelio hace casi 2.000 años sobre la importancia de no caer en la hybris. «Las personas fuertes se mantienen humildes en el éxito y tranquilas en el fracaso», resume que la verdadera fortaleza no consiste en ganar siempre, sino en saber mantener las emociones ante cualquier circunstancia.
El emperador que conquistó Roma
Marco Aurelio gobernó el Imperio romano entre los años 161 y 180 d.C. y es considerado uno de los máximos representantes del estoicismo, cuyo objetivo principal es alcanzar la felicidad y la tranquilidad mental (ataraxia). A diferencia de otros gobernantes de su época, dejó escritas muchas reflexiones en su obra Meditaciones, que hoy en día sigue siendo uno de los libros de filosofía más leídos del mundo.
Estas frases no estaban destinadas a ser publicadas, ya que eran notas privadas que Marco Aurelio utilizaba para recordar en momentos tensos como guerras, crisis políticas, epidemias o momentos en los que había que afrontar enormes responsabilidades.
La humildad frente al éxito
Para Marco Aurelio, el éxito era algo pasajero y no había que dejarse llevar por él. El reconocimiento, la riqueza o el poder podían desaparecer en cualquier momento, por lo que construir una identidad sobre ellos era un error. El emperador insistía en que la persona se debía mantener humilde incluso en los momentos de mayor triunfo, para evitar caer en la hybris, un concepto griego que se utilizaba para aquellas personas que, después de tener muchos logros, caían en la soberbia y se creían mejor que nadie.
Esta idea coincide con uno de los principios esenciales del estoicismo, que consiste en centrarse en curtir el carácter a través de las virtudes y no en utilizar los factores externos para ello. El éxito puede llegar o no, pero la integridad personal depende exclusivamente de uno mismo.
Marco Aurelio defendía que los contratiempos son una parte inevitable de la existencia y que el sufrimiento aumenta cuando intentamos controlar todo lo que no depende de nosotros. La filosofía del autor habla de que el fracaso no debe interpretarse como una derrota definitiva, sino como una oportunidad para aprender y mejorar.