Curiosidades
Refranero español

El insólito refrán madrileño que nunca conocerán el resto de españoles: sólo tiene sentido en la capital

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Las calles de Madrid tiene mil historias por contar, por lo que no debería extrañarnos que algunas expresiones hasta hayan nacido en prostíbulos. Pero hay un refrán que sólo un verdadero madrileño conoce.

Por supuesto, hablamos del refrán El que no pasa por la calle de la Pasa no se casa. Algunos creen que no tiene significado real, sino que sólo se aprovechó su sonoridad.

Sin embargo, su origen está muy ligado a la vida cotidiana de la Madrid más antigua. Lo cierto es que nació en la calle que se menciona y habla de una costumbre desaparecida.

El nacimiento del refrán más madrileño: la calle donde empezaban todos los matrimonios

En el Madrid del siglo XVIII no existía el matrimonio civil. Quienes querían casarse debían hacerlo obligatoriamente por la Iglesia. Para iniciar los trámites, las parejas tenían que acudir a la vicaría episcopal.

¿Dónde estaba? Seguro que ya lo has adivinado: en la calle de la Pasa, muy cerca de la calle Mayor, entre la Plaza del Conde de Barajas y la Puerta Cerrada.

En el número 3 de esta calle se levantaba el Palacio Arzobispal, residencia de los arzobispos de Toledo cuando viajaban a Madrid. Allí se gestionaban los expedientes matrimoniales. Por eso, cualquier pareja que quisiera casarse tenía que pasar por esa calle.

Algo tan simple como eso fue el origen del refrán El que no pasa por la calle de la Pasa no se casa. No era una exageración. Literalmente, quien no acudía a ese lugar, no podía formalizar su matrimonio.

Con el tiempo, el arzobispado se trasladó a la calle Bailén, pero los madrileños no abandonaron la tradición oral. Simplemente la adaptaron: El que no pase por la calle Bailén, no se casará bien.

El curioso origen de la calle del refrán ‘El que no pasa por la calle de la Pasa no se casa’

La historia de la calle de la Pasa no acaba en las bodas. Su nombre también tiene un origen popular. Según la tradición, el cardenal infante don Luis de Borbón, que residía en el Palacio Arzobispal, tenía la costumbre de repartir comida entre los pobres que se acercaban a la zona.

A los mendigos que acudían a esta calle les entregaba pasas, lo que hizo que el lugar empezara a conocerse como la calle de la Pasa.

Muy cerca se encuentra otra callejuela llamada el Pasadizo del Panecillo, donde, dicen, el mismo cardenal repartía pan.

Otros refranes que nacieron en las calles de Madrid

El caso de la calle de la Pasa no es único. Por ejemplo, Esto parece la casa de Tócame Roque nació en la calle Barquillo. De hecho, se trataba de un lugar real.

La casa de Tócame Roque que dio origen al refrán no es una creación literaria ni una anécdota que se transmitió de generación en generación. Realmente fue una corrala ubicada en el número 49 de la calle Barquillo de Madrid.

En los bajos se situaban los talleres y en las plantas superiores se desarrollaba la vida social y familiar. Obviamente, al acumular a tanta gente en poco espacio era normal que hubiera conflictos.

Las peleas, los gritos y los problemas estaban a la orden del día, por lo que la casa de Tócame Roque pasó a ser sinónimo de bullicio, desastre y escándalo.

Curiosamente, hoy en día es uno de los lugares más cotizados de Madrid para comprar una vivienda. El ayuntamiento de la capital colocó una placa como homenaje.