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Psicología

Un estudio de Harvard revela que las personas más felices del mundo comparten un patrón muy claro: tienen vínculos de calidad y duraderos en el tiempo

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

El concepto de felicidad es muy amplio. Para cada persona existe un significado distinto y engloba cosas muy diferentes. Algunos piensan que la felicidad se da en el entorno laboral, otros en el familiar; incluso hay gente que piensa que la felicidad son sólo los momentos.

Sin duda, de una forma intencionada o no, todo el mundo persigue la felicidad de alguna manera y en cualquier ámbito de la vida. Un estudio de Harvard que habla sobre el desarrollo de los adultos concluyó que las relaciones de calidad y duraderas son el factor diferencial para obtener salud, felicidad y una vida longeva, superando al dinero, la fama o el éxito.

El secreto de la felicidad según Harvard

Este estudio se llama Harvard Study of Adult Development y dio comienzo en el año 1938, convirtiéndose en la investigación longitudinal sobre la vida humana más larga de la historia.

Las relaciones de calidad son relaciones cálidas y seguras que actúan como reguladores de estrés, disminuyendo los niveles de cortisol. Además, reduce el desgaste físico asociado con la inflamación, lo que reduce las posibilidades de sufrir enfermedades crónicas como la diabetes y dolencias cardiacas.

Calidad sobre cantidad

El bienestar no está directamente relacionado con tener más amigos. Se asocia con tener amistades profundas y seguras que ofrezcan vínculos de calidad. Por este motivo, existen muchas personas que aparentemente están rodeadas de personas y amigos, pero que se sienten solas y aisladas. Mantener una o dos relaciones en las que te sientas protegido o refugiado por ser tú mismo y recibir apoyo en momentos de crisis es vital para alcanzar la felicidad plena.

No es tarde para cambiar

Los investigadores encargados del estudio, como Robert Waldinger, han observado que las personas que tuvieron infancias difíciles o relaciones tormentosas en su juventud lograron alcanzar la felicidad y la plenitud al construir otras relaciones sanas y de calidad que les sirviesen como puntos de apoyo en los que consolidar su vida.

Las personas que tienen buenas relaciones no dan por hecho que las relaciones se mantienen solas. Las relaciones hay que cuidarlas, poniendo interés en generar planes en común que las mantengan vivas y las enriquezcan.