Historia

¿Cómo conseguían los acueductos romanos llevar el agua cuesta arriba? El truco que poca gente conoce

Acueducto de Segovia. (EuropaPress)
Acueducto de Segovia. (EuropaPress)
  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Una de las obras de la ingeniería más emblemáticas de la Antigüedad son los acueductos romanos. Diseñados para transportar agua de los manantiales lejanos hasta el interior de las ciudades. Al no existir una fuerza como la de un motor que la moviese, la fuerza principal era la gravedad. Aun así, algunos acueductos, como el de Aspendos de Turquía, tenían tramos que ascendían pendientes. Después de milenios, aún mucha gente se pregunta: ¿cómo se subía el agua hasta la ciudad a través de los acueductos romanos?

Los romanos empleaban diversas técnicas en sus acueductos, como sifones y diferentes dispositivos para elevar el agua, según explican historiadores.

La estrategia del sifón invertido

Al sur de Turquía, en Aspendos, se encuentra ubicado un acueducto romano del siglo II d. C. que usa la estrategia para elevar el agua llamada sifón invertido. Para llevar agua a través de un valle, los romanos construyeron un depósito de cabecera en un extremo del valle y uno de salida ligeramente más abajo en el lado contrario. Según apuntó Paul Kessener, investigador del Departamento de Estudios de Lengua y Cultura de la Universidad de Radboud en los Países Bajos, en un artículo publicado en 2000 en el Journal of Roman Archaeology, en el valle construyeron dos torres entre los depósitos.

El agua descendía por la pendiente pronunciada impulsada por la presión resultante y ascendía por la torre antes de caer por la otra ladera. Desde allí, el agua se introducía en tuberías estancas y herméticas que bajaban hasta el fondo del valle.

Una vez que estaba en el punto más bajo del valle, el tubo, al estar cerrado, la propia fuerza y peso del agua que seguía cayendo desde arriba generaban una enorme presión hidrostática. La presión generada empujaba el agua hacia arriba por la ladera opuesta, haciéndola ascender hasta un depósito de recepción.

Para que funcionase, la técnica era de vital importancia que el depósito de recepción del otro lado siempre tenía que estar ligeramente por debajo del depósito inicial como medida de compensación por la pérdida de energía provocada por la fricción del agua dentro de los tubos.

¿Qué técnica se emplea en el acueducto de Segovia?

Los romanos para el acueducto de Segovia empleaban la misma técnica que en la mayoría de construcciones. Únicamente se usaba la gravedad. El agua se recogía en la Sierra de Guadarrama, que era el punto más alto, a más de 1.200 metros de altitud. El canal se diseñó para que sufriese una suave inclinación de un 1%. Esto provocaba que el agua descendiese por su propio peso a lo largo de 15 kilómetros.

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