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Casi nadie lo sabe pero así es como se llama el signo ‘Ç’, según la RAE

La Real Academia Española (RAE) ha rescatado del olvido uno de los símbolos más curiosos de la historia del idioma: la cedilla, representada por la letra ç. Aunque hoy no aparece en la ortografía del español moderno, su nacimiento se produjo en la propia Península y su influencia continúa viva en otros idiomas.

La institución recuerda que este signo recibe el nombre de cedilla y que la denominación se aplica tanto a la letra completa como al pequeño trazo que se coloca bajo la c. De ahí que sea correcto referirse a ella como «ce con cedilla». Desde el punto de vista gráfico, la Ç o ç, también conocida como c caudata, surge de la combinación de una c latina con una marca inferior derivada de la z.

Un signo de hace más de cien años

Según explica la RAE, se trata de una solución gráfica desarrollada en la España medieval, cuando el sistema fonético del castellano era muy distinto al actual. Con el tiempo, y tras el conocido reajuste de las sibilantes, el español dejó de utilizarla, aunque otras lenguas la incorporaron de forma estable.

En el castellano antiguo, la cedilla servía para representar un sonido equivalente al que hoy escribimos con ce o ci, pero delante de las vocales a, o y u. Por eso, en manuscritos medievales era habitual encontrar formas como plaça. En aquel contexto, la letra z no cumplía esa función, ya que se pronunciaba de manera diferente, más suave, lo que hizo necesaria esta distinción gráfica.

La RAE asegura que sigue viva en la Península

Según detalla la RAE, el término cedilla procede de ceda, el antiguo nombre que recibía la letra z, al que se añadió un diminutivo. Su forma gráfica tiene raíces en la escritura visigótica: con el paso del tiempo, la antigua zeda fue transformándose hasta quedar reducida a un pequeño trazo curvo que terminó integrándose bajo la c latina. De esa evolución surgió una grafía intermedia, parecida a una combinación entre Z y C, que acabó consolidándose como la cedilla.

Aunque el castellano moderno prescindió de este signo, su historia no terminó ahí. La ç sigue formando parte activa de otros sistemas ortográficos. En lenguas como el francés, portugués, catalán u occitano, representa el sonido [s], mientras que en idiomas como el turco, albanés o azerí se utiliza para reflejar el sonido [tʃ], con un valor fonético distinto pero igualmente estable.

La Academia recuerda además que, en el español medieval, la cedilla se empleó para transcribir un sonido cercano a [ts], hoy desaparecido del idioma. De manera residual, todavía puede encontrarse en textos de algunos autores gallegos, donde se usa con intención estética, simbólica o identitaria.

Con esta revisión histórica, la RAE pone de relieve que la cedilla, pese a no figurar ya en la ortografía oficial del español, sigue siendo parte esencial de su herencia lingüística. Una letra nacida en la Península que, siglos después, continúa viva en millones de palabras escritas en otros idiomas.