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Se buscan voluntarios para habitar un pequeño pueblo de 40 habitantes: casa gratis y puesto de trabajo fijo

Vivir en un pueblo de apenas 40 habitantes significa conocer a todos los vecinos, tener mucho campo alrededor y comprobar que algunas cosas que en una ciudad se dan por hechas requieren unos cuantos kilómetros de carretera. En Arenillas, un pequeño municipio de Soria, esa tranquilidad tiene además una contrapartida que conocen bien en buena parte de la España rural: hacen falta más vecinos.

El pueblo lleva años intentando que sus casas sigan estando llenas y que haya niños creciendo entre ellas. Pero no se ha limitado a lamentarse por la despoblació sino que Arenillas ha rehabilitado viviendas municipales, organiza un festival que cada verano multiplica su población y este año llegó a ofrecer una vivienda gratuita y trabajo para una familia que quisiera instalarse allí.

Se buscan voluntarios para habitar un pequeño pueblo de 40 habitantes

Arenillas se encuentra al sur de la provincia de Soria y su población apenas supera las cuarenta personas durante buena parte del año, aunque en verano la imagen cambia considerablemente. EFE señala que durante las fiestas de agosto puede rondar los 300 habitantes, entre vecinos, familiares y personas que regresan durante las vacaciones para pasar el verano. Y es que vivir allí todo el verano implica asumir algunas diferencias respecto a una ciudad. Para determinadas gestiones, compras o servicios hay que desplazarse a otros municipios. Sin embargo, una cuestión importante para las familias está resuelta: existe transporte escolar gratuito hasta el centro educativo de referencia de Berlanga de Duero, situado a unos 20 kilómetros.

Los niños, de hecho, tienen un peso especial en un municipio de estas dimensiones. En la última década han nacido ocho en Arenillas, según los datos difundidos este año por la organización del Boina Fest. La cifra puede parecer pequeña, pero adquiere otra dimensión cuando recordamos que el pueblo entero apenas supera los 40 habitantes.

Siete viviendas rehabilitadas para conseguir nuevos vecinos

Arenillas lleva más de cuarenta años intentando frenar la pérdida de población y una de sus apuestas ha sido recuperar casas para quienes estén dispuestos a trasladarse allí. El Ayuntamiento y la Asociación Cultural han conseguido rehabilitar siete viviendas municipales destinadas a favorecer la llegada de residentes permanentes. De una de ellas salió la iniciativa que convirtió recientemente a este pueblo en noticia. Al quedar disponible, se buscó una familia con hijos en edad escolar que quisiera instalarse en el municipio. La vivienda se ofrecía gratuitamente a cambio de gestionar el local social y, además, existía un puesto de albañil destinado al mantenimiento y rehabilitación de inmuebles municipales.

El bar tiene una importancia especial en un lugar con cuarenta vecinos. Es uno de los espacios en los que encontrarse y mantener cierta vida social durante todo el año. Rodrigo Gismera, presidente de la Asociación Cultural de Arenillas, lo resumía así al hablar con EFE: «El bar es lo que da vida a un municipio, lo que crea unión y comunidad».

El Boina Fest consigue multiplicar los habitantes de Arenillas

Otra de las iniciativas más conocidas del pueblo es el Boina Fest, que es un festival nacido precisamente para dar visibilidad a la despoblación y que en 2026 ha celebrado su duodécima edición. Este año participaron artistas procedentes de diferentes territorios de la denominada España vaciada y hubo música y actividades familiares. Su dimensión resulta especialmente llamativa al compararla con la población habitual de Arenillas: la organización calculaba que la edición de agosto multiplicaría por 30 el número de habitantes del municipio.

Durante unos días ocurre así exactamente lo contrario de lo que sucede durante buena parte del año: llegan personas, se llenan las calles y aumenta la actividad. Pero el reto está en conseguir que una parte de esa vida permanezca cuando termina el verano.

Un pueblo que lleva décadas empeñado en seguir vivo

Mientras numerosos pequeños municipios de su entorno han ido perdiendo habitantes, Arenillas ha conseguido mantenerse alrededor de los cuarenta vecinos. EFE destaca que se encuentra entre los pueblos sorianos que han logrado conservar su población gracias a distintas iniciativas desarrolladas durante décadas como las mencionadas con las casas municipales o hacer un festival que sume gente al pueblo aunque sea durante el verano.

Eso no convierte la vida rural en una postal perfecta ni elimina las dificultades de vivir lejos de los grandes núcleos urbanos. Pero Arenillas ha optado por buscar esas soluciones algo más concretas: rehabilitar casas, facilitar la llegada de familias, conservar espacios de encuentro y utilizar la cultura como reclamo. Y de este modo y con algo más de 40 habitantes, cada vivienda ocupada y cada niño que llega tiene un peso difícil de imaginar en una ciudad. Y quizá eso explique mejor que cualquier estadística por qué este pequeño pueblo soriano está dispuesto a ofrecer incluso una casa para conseguir algo que allí resulta mucho más valioso: la posibilidad de poder contar con nuevos vecinos de por vida.