Rubén Cortada se reencuentra con su pasado en San Sebastián: «Soy otro ser humano, ahora soy un hombre»
Ahora, con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo, el actor mira a aquella etapa con distancia
Lejos de los focos, sin embargo, Rubén Cortada se describe de una manera mucho más sencilla

Casi catorce años después de que El tiempo entre costuras conquistara a la audiencia, sus protagonistas vuelven a encontrarse con sus personajes en Sira, la continuación de aquella historia que se convirtió en una de las ficciones españolas más recordadas de la última década. Uno de los rostros que regresa es Rubén Cortada, que ha pasado por la alfombra roja del Kursaal, en San Sebastián, para presentar esta nueva producción.
El reencuentro tiene, para el actor, un componente especialmente emocional. No solo porque supone volver a un universo que marcó su trayectoria, sino porque el tiempo transcurrido ha cambiado profundamente a quienes formaron parte de él. «Maravilloso», responde Cortada al ser preguntado por cómo ha sido reencontrarse con el reparto.

Y es precisamente ahí donde el actor pone el foco: en el paso del tiempo y en cómo ha transformado a aquellos jóvenes intérpretes que comenzaron juntos una aventura televisiva que terminó convirtiéndose en un fenómeno. «En su momento éramos muy niños y estar aquí de nuevo, ya siendo unos hombres, pues mola», explica Rubén Cortada durante su conversación con COOL.
La frase sirve como punto de partida para echar la vista atrás y comparar al Rubén Cortada de entonces con el hombre que hoy pisa de nuevo una alfombra roja con aquellos compañeros de reparto. Preguntado por qué queda de aquel joven actor y cuánto ha cambiado durante estos años, Cortada no duda.
«Queda poco de ese»
Una respuesta que matiza inmediatamente: «No tengo nada que reprocharle, pero queda bastante poco». Para el intérprete, casi catorce años no han supuesto simplemente una evolución profesional, sino una transformación mucho más profunda. He crecido en todo. He crecido en todo. Soy otro ser humano completamente diferente», sentencia.
Catorce años de cambios
El regreso de Sira pone inevitablemente frente a frente dos momentos vitales. En 2013, cuando se estrenó El tiempo entre costuras, Rubén Cortada comenzaba a consolidar una carrera que poco después le convertiría en uno de los rostros más populares de la ficción española. Ahora, con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo, el actor mira a aquella etapa con distancia y sin renegar de ella.
Su reflexión no habla tanto de un cambio de imagen o de trayectoria como de una evolución personal. «He crecido en todo», repite. Una frase sencilla que resume casi catorce años de experiencias, aprendizajes y transformaciones.
La vuelta a los personajes permite así recuperar una historia conocida, pero desde una mirada completamente diferente. Los actores que regresan ya no son los mismos que protagonizaron la primera entrega. Han pasado más de diez años y, como reconoce Cortada, también han cambiado las personas que estaban detrás de aquellos personajes.
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La persona detrás del actor
Lejos de los focos, sin embargo, Rubén Cortada se describe de una manera mucho más sencilla. Al preguntarle cómo es cuando termina una jornada de trabajo y llega a casa, el actor se define como «un tipo bastante normal y muy tranquilo». La tranquilidad parece ser, precisamente, una de las palabras que mejor definen su vida fuera de los escenarios y las cámaras. «Sobre todo, tranquilo, calmado», añade.
Mientras Sira devuelve a la pantalla a unos personajes que el público conoció hace casi catorce años, Rubén Cortada afronta este reencuentro desde otro lugar. El actor que regresa ya no es aquel joven de 2013. Él mismo lo resume con contundencia: «Soy otro ser humano completamente diferente».
Y quizá ahí reside una de las claves de este regreso: volver al pasado sin ser exactamente la misma persona que lo vivió.