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Las autoridades avisan a la población: si ves manchas color óxido o puntos negros en las sábanas, es probable que tengas chinches en casa

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Las manchas rojizas y los pequeños puntos negros que aparecen en las sábanas pueden revelar un problema que pasa desapercibido durante días: la presencia de chinches en casa.

Estos insectos se esconden cerca de las zonas de descanso y dejan señales que permiten detectar una posible infestación. Identificarlas a tiempo ayuda a evitar que se extiendan por otras habitaciones.

Las manchas en las sábanas que pueden alertar de la presencia de chinches

Las chinches de la cama son insectos que se alimentan principalmente de sangre y suelen permanecer ocultos durante el día. Por la noche, salen de sus refugios para alimentarse, por lo que las primeras señales de su presencia pueden aparecer en el colchón o en la ropa de cama.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), a través de su guía para identificar estos insectos, señala cuatro indicios físicos que conviene buscar: manchas de color óxido o rojizas, puntos oscuros, huevos y restos de piel. También recomienda actuar pronto, ya que una infestación pequeña resulta más sencilla de controlar que otra que se ha extendido.

Las manchas rojizas pueden proceder de la sangre cuando una chinche queda aplastada durante el descanso. Los puntos negros o marrones, en cambio, corresponden a sus excrementos y pueden extenderse por el tejido de forma similar a la tinta de un rotulador.

¿Qué otras señales indican que puede haber chinches en casa?

Además de las marcas en las sábanas, conviene revisar las costuras del colchón, el somier, el cabecero y las grietas de la estructura de la cama. Estos insectos tienen un cuerpo aplanado y ovalado, un color marrón rojizo y un tamaño aproximado de cinco milímetros cuando alcanzan la edad adulta.

El documento Las chinches de la cama: prevención y control, elaborado por la Dirección General de Salud Pública de La Rioja, identifica como señales los huevos blanquecinos, las mudas amarillentas y las picaduras.

Además, las chinches pueden esconderse en mesillas, cajones, sofás, cortinas, rodapiés y marcos de puertas. Por eso, encontrar indicios en la cama justifica inspeccionar los muebles y los rincones próximos, sin limitar la búsqueda a las sábanas.

Las picaduras, por sí solas, no confirman una infestación. La EPA advierte de que pueden confundirse con las de otros insectos o con determinadas afecciones cutáneas. Por otro lado, algunas personas no presentan ninguna reacción visible.

¿Cómo evitar que las chinches se extiendan por la vivienda?

Las chinches pueden entrar en casa escondidas en maletas, ropa, muebles usados y otros objetos procedentes de lugares infestados. El Servicio de Salud de La Rioja recomienda revisar el equipaje al regresar de un viaje y examinar los muebles de segunda mano antes de introducirlos en la vivienda.

Si aparecen señales sospechosas, conviene reducir el uso de la habitación afectada y evitar trasladar objetos a otras estancias. La ropa de cama debe lavarse por separado a una temperatura elevada. Según la guía sanitaria riojana, un lavado a 60 grados durante 90 minutos permite eliminar las chinches en todas sus fases, incluidos los huevos.

Por último, hay que evitar recurrir directamente a insecticidas domésticos. El documento autonómico desaconseja su uso como solución por cuenta propia y recomienda acudir a empresas profesionales de control de plagas.