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Adiós al papel en la freidora de aire: los cocineros avisan de que puede incendiarse y este accesorio lo evita

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En los últimos años, la freidora de aire se ha convertido en el electrodoméstico estrella en las cocinas españolas, ya que permite cocinar alimentos con menos aceite, de forma más rápida y saludable. Sin embargo, junto a su éxito también han surgido ciertas prácticas que, según advierten los expertos, pueden ser muy peligrosas. Una de ellas es el uso de papel en la cesta de la freidora de aire para evitar que los alimentos se peguen y facilitar la limpieza.

Si bien es cierto que este papel está diseñado para resistir altas temperaturas en condiciones controladas, el funcionamiento de la freidora de aire aumenta el riesgo de incendio: el aire caliente circula a gran velocidad en un espacio reducido, lo que puede provocar que el papel se levante y entre en contacto con la resistencia superior. Cuando esto ocurre, puede carbonizarse en cuestión de segundos e incluso arder.

Los peligros del papel en la freidora de aire

Los cocineros lo tienen claro: es un error muy frecuente pensar que todo lo que aguante el horno también sirve para este electrodoméstico. Sin embargo, el espacio es muchísimo más reducido y el flujo de aire más intenso, y esto cambia por completo el comportamiento de ciertos materiales, como el papel. Más allá del riesgo de incendio, hay que tener en cuenta la interferencia en la circulación del aire. La freidora de aire necesita que el aire caliente circule libremente alrededor de los alimentos para cocinarlos de manera uniforme y, cuando se coloca papel en el fondo sin ningún tipo de sujeción, puede bloquear el flujo, provocando que los alimentos no se cocinen homogéneamente o queden menos crujientes.

En este contexto, se han empezado a popularizar nuevos accesorios especialmente diseñados para mejorar tanto la seguridad como la comodidad a la hora de utilizar la freidora de aire, como las bandejas de silicona que soportan altas temperaturas sin desplazarse o las mallas reutilizables de fibra de vidrio que son muy fáciles de limpiar. Ambas alternativas permanecen estables mientras circula el aire caliente, reduciendo así cualquier riesgo de contacto con la resistencia superior.

Mallas reutilizables

La principal razón del éxito de las mallas reutilizables es la combinación de seguridad, durabilidad y facilidad de limpieza. A diferencia del papel de horno,  estas mallas están diseñadas para permanecer estables y soportar altas temperaturas. La silicona alimentaria es uno de los materiales más utilizados en este tipo de accesorios. Se trata de un compuesto flexible, resistente al calor y fácil de manipular, que permite adaptarse a distintos tamaños de cestas y bandejas.

Además, su superficie antiadherente evita que los alimentos se peguen, lo que facilita enormemente la limpieza posterior. Por otro lado, las mallas de fibra de vidrio recubiertas de silicona ofrecen una estructura más rígida, lo que mejora la circulación del aire caliente dentro de la freidora. En términos de seguridad, los fabricantes recomiendan siempre utilizar mallas certificadas para uso alimentario. Respecto a su limpieza y mantenimiento, es recomendable evitar el uso de estropajos abrasivos que puedan dañar su superficie.

¡No cometas estos errores!

Uno de los fallos más frecuentes es intentar cocinar demasiada cantidad de alimentos a la vez. Aunque pueda parecer una forma de ahorrar tiempo, sobrecargar la cesta impide que el aire caliente circule correctamente. Esto provoca una cocción irregular, con partes poco hechas y otras excesivamente doradas o secas.

Por otro lado, no limpiar el aparato después de cada uso puede provocar la acumulación de grasa y restos de comida. Con el tiempo, estos residuos afectan tanto al sabor de los alimentos como al rendimiento de la freidora, además de generar malos olores. Lo más aconsejable es lavar la cesta y las piezas desmontables tras cada uso con agua caliente y jabón.

Muchos modelos de freidoras de aire incorporan programas de cocción predefinidos para distintos alimentos, como patatas, pollo o pescado. No obstante, es importante comprobar si estos programas incluyen una fase de precalentamiento. En caso de que no la incluyan, se recomienda encender el aparato unos minutos antes y ajustarlo a la temperatura necesaria para la receta.

Asimismo, es fundamental encontrar un equilibrio adecuado entre el tipo de alimento y la cantidad de aceite que se utiliza en la cocción. Si no se utiliza suficiente, los platos pueden quedar secos y sin la textura crujiente deseada. En algunos casos, la grasa natural del propio alimento no es suficiente, por lo que se recomienda añadir una o dos cucharadas.

Al igual que ocurre con los errores más comunes, también existen pequeños trucos que pueden marcar una gran diferencia en el resultado final de las recetas preparadas en la freidora de aire. Uno de los consejos más efectivos es añadir especias, hierbas aromáticas o marinados antes de cocinar los alimentos. El calor generado por la freidora intensifica los sabores, haciendo que este tipo de preparaciones resulten especialmente sabrosas y aromáticas.