Cultura

Ethan Hawke recibe el Premio Donostia: «El cine es mi religión y este festival un templo sagrado»

Lo conocimos con cara bisoña y mirada perdida en El club de los poetas muertos, una obra iniciática del cine adolescente de finales de los años 80… y precursora de una nueva generación de actores que eclosionaría pocos años después con Reality bitesRebeldes del Swing. Era Ethan Hawke un chavalillo de poco más de 18 años cuando se puso a las órdenes Peter Weir como director y de John Keating como personaje, el revolucionario profesor interpretado por un magnífico Robin Williams, empeñado en hacer pensar a sus alumnos en un colegio tradicional de Estados Unidos. Él interpretaba con potencia contenida a Todd Anderson, un joven tímido lleno de inteligencia, incapaz de salir de su burbuja… hasta que se cruzó con un profesor con alma de maestro y un grupo de compañeros dispuestos a convertirse en un club. Este sábado, a sus 45 años y tras componer decenas de personajes tan creíbles que paren reales, ha recibido el Premio Donostia a toda su carrera.

El actor, escritor y director Ethan Hawke ha recogido de manos de José Luis Rebordinos la pequeña escultura que reproduce las farolas del paseo de San Sebastián en la 64ª edición del Festival de Cine de la capital guipuzcoana en una gala en la que ha reafirmado su «fe, amor y esperanza» en el poder del cine.

«Para mí, el cine es la iglesia que he elegido y festivales como éste son instituciones sagradas. Estamos aquí reafirmando nuestra fe, amor y esperanza en el poder del cine», ha asegurado en el escenario del Kursaal en su discurso de agradecimiento.

Hawke ha comenzado saludando en castellano y expresando su admiración por la historia de este festival, que ha entregado premios como el suyo a grandes mitos del cine, desde Glenn Ford a Robert Mitchum, y desde Al Pacino a Anthony Hopkins.

«El cine no está restringido por fronteras, no pertenece a nadie y puede alcanzar a todos», ha afirmado. «Y cuanto más compartimos historias, mejor nos entendemos unos a otros y la cura de heridas es posible», ha añadido antes de rematar con un «gracias con amor» de nuevo en castellano.

El actor estadounidense Ethan Hawke presume orgulloso del Premio Donostia, en San Sebastián. (EFE)

La entrega del premio honorífico ha estado precedida de una breve presentación de la trayectoria de Hawke, a cargo de la presentadora Edurne Ormazábal, que ha destacado especialmente sus trabajos con el realizador Richard Linklater.

A continuación el director del festival, José Luis Rebordinos, ha recordado que el año pasado Hawke no pudo estar en Sebastián durante la presentación de Regresión de Alejandro Amenábar y ha presentado un vídeo con extractos de sus películas, desde Training day a su última producción sobre Chet Baker.

En esta edición del festival el actor de El club de los poetas muertos ha presentado fuera de concurso su última película, una nueva versión del wéstern ‘Los siete magníficos’ dirigida por Antoine Fuqua, con quien ya trabajó en Training Day y Los amos de Brooklyn.

El segundo y último Premio Donostia de este año lo recogerá el próximo miércoles la actriz Sigourney Weaver, una de las protagonistas de la última película de Juan Antonio Bayona, Un monstruo viene a verme, que se proyectará fuera de concurso