Cultura
WiZink Center de Madrid

Billie Eilish demuestra en Madrid por qué es la artista ‘millenial’ del momento aun con dos esguinces

Este martes, la californiana trajo a Madrid su tour 'When we all fall asleep, where do we go?' con el que presentó su disco homónimo ante más de 10.000 adolescentes y sus padres.

  • Iñigo Artola
  • Portadista. Redactor de cultura, internacional, política, sociedad y lo que haga falta. Devorador insaciable de series y películas.

Billie Eilish llegó a Madrid este martes y, puntual como un reloj, arrancó su concierto en el WiZink Center por todo lo alto: con dos esguinces y dándolo todo con su hit ‘Bad Guy’. Como un resorte, el público comenzó a saltar en cuanto sonó la primera nota y recibió a la estadounidense con una gran algarabía teenager. Poco menos de hora y media duró su demostración de por qué ha llegado a donde está en tan corto espacio de tiempo. Y es que Eilish no ha cumplido todavía la mayoría de edad y ya ocupa los puestos más altos de los rankings y se ha llevado a casa algunos de los premios más importantes de la industria musical.

Este martes, la californiana trajo a Madrid su tour ‘When we all fall asleep, where do we go?’ con el que presentó su disco homónimo ante la sociedad madrileña. Y…¡Vaya directo!

La jovencísima cantante Billie Eilish durante su concierto en el WiZink Center de Madrid. Foto: OKDIARIO

Eilish saltó por encima de sus posibilidades durante los 80 minutos, a pesar de sus dos esguinces («uno me lo hice hace un mes y el otro hace tres días, no voy a poder dar toda la energía que os merecéis» dijo la artista). Acompañada de su hermano Finneas O’Connell , que también tuvo sus momento de gloria en el concierto guitarra en mano, repasaron todos los grandes éxitos de su, todavía corta, discografía. Y alguna que otra balada para sus fans.

Desde el ‘Ocean Eyes’, que le catapultó a la fama en 2014, hasta el ‘When the party is over’ pasando por temazos como ‘copycat’, locura entre cuatro paredes, o ‘you should see me in a crown’. Eilish desafió a la mismísima Rosalía metiéndose en el bolsillo a una marabunta de adolescentes que buscan ansiosos una figura en la que depositar sus ansias ‘fan’. Además de demostrar sobre el escenario una gran destreza a la hora de abrir una botella de agua o ponerse el pinganillo con unas largas uñas de gel.

Sobre la tarima estaban Billie al micro, su hermano al teclado y con la guitarra, un batería, una gran pantalla y un juego de luces. Nada más le hizo falta a la joven estrella para convertir cada canción en un espectáculo con identidad visual propia y una estética que, sin alejarse del espectro emo o tétrico, provocó la inmediata floración de un mar de móviles que grababan sin cesar cada minuto.

La jovencísima cantante Billie Eilish durante su concierto en el WiZink Center de Madrid. Foto: OKDIARIO

Eilish, reina y señora del escenario que pisa, mantuvo todo el concierto una pose de niña traviesa que solo quería jugar con el público.Y vaya que sí lo hizo. Manejó a los más de 10.000 adolescentes que llenaban el estadio madrileño, y a los padres que les acompañaban, como le dio la real gana: les ordenó saltar, agacharse, girar en círculos y…todos, obedientes, hicieron lo que ella pedía. Y, aunque en general el concierto fue una fiesta, también hubo momentos preciosistas en los que lucirse musicalmente como ‘wish you were gay’ o ‘bellyache’.

No cabe duda de que Billie Eilish se mueve como pez en el agua sobre el escenario. Ha convertido su gira en su patio particular de juegos al que invita a decenas de miles de personas cada día para compartir su pequeño momento de ocio. Su voz, un descubrimiento que hará rica a mucha gente, le seguirá abriendo más puertas de las que le ha abierto hasta ahora. Y su actitud desenfrenada, distendida y casi vulgar le seguirá granjeando simpatías tanto en el público como en la industria musical.