Pink Albatros: helados veganos con ingredientes tan reconocibles que los podrás dibujar
100% veganos, sin componentes artificiales y con etiquetas que no necesitan traducción.
¿Te imaginas un postre cuyos ingredientes sean tan naturales que los puedas dibujar uno a uno? Deja de imaginarlo porque ahora es una realidad. Gracias a los helados de Pink Albatross. “Si un ingrediente no lo podemos dibujar o no es entendible fácilmente, no lo vamos a utilizar”, aseguran Pepe Biaggio y Luke Saldanha, fundadores de la marca, que apuesta por helados con componentes naturales 100 % veganos, puros y reconocibles, con una etiqueta sencilla que no necesita traducción. Esto significa que todos sus ingredientes son fácilmente reconocibles.
Se trata de helados que son aptos para todo el mundo. Desde personas que apuestan por una alimentación vegana, hasta quienes prefieren las cosas más sencillas y solo se preocupan del sabor. Los helados Pink Albatross solo tienen los ingredientes imprescindibles. Esto significa que no llevan ni lácteos ni gluten, tampoco ingredientes artificiales ni potenciadores de sabor o aromatizantes.
Detrás del sabor intenso y la textura de los Pink Albatross están Pepe Biaggio y Luke Saldanha. De origen argentino e indio, han desarrollado sus carreras profesionales entre Brasil, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. En un momento de sus carreras, ambos decidieron dejar sus puestos de responsabilidad en la industria financiera y lanzarse a la mayor aventura de sus vidas; “dar la vuelta al mundo del helado, que era más difícil que dar la vuelta al mundo comiendo helado”, aseguran los dos.
Con esta premisa, dieron un vuelco a sus vidas. Estudiaron, probaron, formularon y reformularon durante horas su producto estrella. Así surgió la idea de la marca Pink Albatross, helados que no solo están ricos, sino que además tienen una lista de ingredientes limpia y apta para personas con cualquier tipo de restricciones alimentarias.
Pink Albatross se ha convertido en la primera start-up española seleccionada por la incubadora de ProVeg International, un proyecto de acelaración de negocios de nueva creación con potencial de transformar la cultura alimentaria mundial. Ha sido además la ganadora de los dos premios que ProVeg concede en su Start-up Demo Day. Los helados Pink Albatross pueden comprarse en más de 110 puntos de venta en España: retail especializado (tiendas veganas, de especialidad o herbolarios) y en restaurantes (veganos y no veganos). Pero está previsto que a lo largo de este año se amplíe la distribución a grandes superficies en nuestro país, pero también al mercado internacional. Por el momento se venden en tarrinas de 480 ml a 6,90 euros cada una. Están disponibles en siete sabores naturales que harán las delicias de cualquier paladar pero, además, acaban de sacar dos nuevos en edición limitada: pistacho y choco late y café arábica. ¿A qué esperas para probarlos? Te encantarán.
Lo último en Cool
-
Los mejores ‘looks’ de novia de 2026: Dua Lipa, Selena Gómez y las mujeres que han revolucionado las tendencias nupciales
-
Crítica de ‘Leviticus’: el debut de Adrian Chiarella funciona mejor como alegato que como pesadilla
-
El reparto de X-Men se despide de Patrick Stewart: «Te extrañaré todos los días de mi vida»
-
Guerra familiar por los recuerdos de George Michael: su asistente los guardó durante 20 años y ahora se han vendido por 286.000 euros
-
El palacio de Lisboa donde cobra vida ‘La Promesa’: un tesoro del siglo XVII con azulejos históricos, techos pintados y jardines de ensueño
Últimas noticias
-
Moeve triplica sus beneficios hasta los 676 millones y dispara sus márgenes de ingresos por el refino
-
Detenido otro menor por ser uno de los cabecillas de Blocus que organizan saqueos en Barcelona
-
Última hora del accidente de tren de Urda (Toledo), en directo: lista de fallecidos y heridos, causas, identificación de las víctimas y últimas noticias hoy
-
Alcúdia acoge la XIV Asamblea de Los Pueblos Más Bonitos de España y recibe el premio al Pueblo Más Internacional
-
El actor sevillano César Vicente confirma la muerte de su padre en el accidente ferroviario de Urda: «No hay alma que quite esta pena»