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Dieta

Así logró Russell Crowe perder más de 30 kilos a sus 61 años

El actor australiano ha conseguido transformar su físico tras años arrastrando lesiones, inflamación y exceso de peso

El protagonista de Gladiator explica cómo consiguió adelgazar después de superar los 125 kilos tras uno de sus últimos rodajes

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Russell Crowe llevaba años acostumbrado a transformarse físicamente por exigencias del guion, pero esta vez el cambio no respondía únicamente a una película. El actor australiano, ganador del Oscar por Gladiator, ha sorprendido con una pérdida de peso de más de 30 kilos después de atravesar una etapa complicada marcada por el dolor físico, la falta de movilidad y unos hábitos que habían empezado a pasarle factura. El intérprete llegó a superar los 125 kilos tras el rodaje de Nuremberg, una cifra que le hizo replantearse por completo su estilo de vida. Ahora, con 61 años, Crowe asegura sentirse más ligero, con menos inflamación y, sobre todo, con la capacidad de volver a entrenar sin sufrir durante horas después. Detrás de esta transformación no hay dietas milagro ni soluciones exprés, sino cambios sostenidos en su rutina, una importante reducción del consumo de alcohol y un entrenamiento adaptado a sus limitaciones físicas.

El punto de inflexión: terminar un rodaje con 125 kilos

El propio Russell Crowe explicó en el podcast de Joe Rogan que el rodaje de Nuremberg supuso un antes y un después para él. El actor confesó que llegó a pesar 125 kilos cuando terminó la película, algo que empezó a afectar seriamente a su día a día. Más allá de la estética, el problema era el dolor constante y la pérdida de movilidad provocada por años de lesiones acumuladas.

Durante décadas, Crowe ha interpretado personajes físicamente exigentes. Desde el entrenamiento intenso que realizó para convertirse en Máximo Décimo Meridio en Gladiator hasta otros papeles donde tuvo que ganar peso o someter su cuerpo a cambios extremos, el actor reconoce que su físico acabó pasando factura. Según explicó, sus hombros llegaron a desarrollar una artritis severa que le impedía entrenar con normalidad.

El australiano detalló que cada vez que hacía ejercicio, sufría después durante horas. Esa sensación constante de dolor terminó afectando no sólo a su forma física, sino también a su motivación para mantenerse activo.

Russell Crowe. (Foto: GettyImages)

La clave: reducir el alcohol y eliminar excesos

Uno de los cambios más importantes en la rutina de Russell Crowe ha sido su relación con el alcohol. El actor reconoció que siempre había disfrutado de beber y que formaba parte de su cultura y estilo de vida, pero también admitió que con la edad empezó a notar que su cuerpo ya no respondía igual.

«Ahora intento beber de forma ocasional, no beber por beber», explicó durante la entrevista. Crowe aseguró que actualmente limita el consumo a una noche por semana y que ese cambio ha sido fundamental para su pérdida de peso.

La reducción del alcohol no sólo disminuyó el consumo de calorías vacías, sino que también le ayudó a controlar la inflamación y mejorar la recuperación física. El actor explicó que antes existían muchos momentos en los que bebía simplemente por costumbre, algo que decidió eliminar de su rutina diaria.

Además, este cambio también ha tenido consecuencias positivas en otros aspectos. Dormir mejor, sentirse menos pesado y tener más energía para entrenar han sido algunas de las mejoras que ha notado desde que moderó el consumo.

Russell Crowe. (Foto: GettyImages)

Un entrenamiento adaptado a sus lesiones

A diferencia de otras etapas de su carrera, Russell Crowe no ha apostado por entrenamientos extremos imposibles de mantener a largo plazo. El actor reconoce que ya no busca transformaciones rápidas, sino construir hábitos sostenibles.

Gran parte de su recuperación física ha estado ligada a tratamientos médicos enfocados en reducir el dolor y recuperar movilidad. Crowe explicó que comenzó a recibir infiltraciones en hombros y rodillas, además de tratamientos intravenosos para disminuir la inflamación general de su cuerpo.

Gracias a ello, volvió a entrenar de manera progresiva. El intérprete explicó que la mejora en su rango de movimiento fue determinante para empezar a perder peso, ya que pudo volver a hacer ejercicio sin las limitaciones físicas que arrastraba desde hacía años.

Aunque no detalló una rutina exacta, sí reconoció que durante algunos periodos llegó a entrenar hasta tres veces al día para prepararse para nuevos proyectos cinematográficos, entre ellos la nueva versión de Highlander. Sin embargo, también dejó claro que no pretende mantener un ritmo tan intenso permanentemente.