Comunidad Valenciana
GOBIERNO DE ESPAÑA

Infierno en la subdelegación del Gobierno en Valencia: los trabajadores soportan temperaturas de hasta 35 grados

CSIF denuncia que las temperaturas han llegado a superar los 35 grados en julio y agosto: ocho por encima de lo permitido por la normativa

La última medición efectuada por CSIF a las 11:03 horas de este lunes alcanza los 30,7 grados: 3,7 por encima del máximo permitido

En el verano más caluroso que se recuerda en la Comunidad Valenciana, las jornadas laborales de los trabajadores de la Subdelegación del Gobierno de Pedro Sánchez en Valencia, ubicada en la calle Joaquín Ballester, se han convertido en un auténtico infierno. Una lucha sin cuartel para vencer temperaturas tropicales en el interior de una oficina para los más de 200 trabajadores que acuden cada día a su puesto de trabajo, así como para los cientos de usuarios que van cada día a presentar escritos en el registro general, en el de extranjería o a llevar a cabo trámites en la Alta Inspección de Educación; todos se ven obligados a soportar temperaturas superiores a los 30 grados en el interior. De hecho, el termómetro ha llegado a superar en julio y agosto los 35 grados en el interior del edificio.

La situación que viven los trabajadores de la citada subdelegación del Gobierno se produce a pesar de que, tal como ha denunciado la Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF), el máximo contemplado por el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, establece que las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo son de 27 grados.

Temperatura que, según el citado sindicato, «se ha superado con creces este verano». De hecho, en la medición efectuada por CSIF a las 11:03 horas de este lunes, el termómetro ya marcaba los 30,7 grados. Según el mismo sindicato, en julio y agosto se han llegado a superar los 35 grados. Es decir, ocho por encima de lo permitido.

En concreto, el decreto antes citado establece en su anexo III, dedicado a las condiciones ambientales en los lugares de trabajo, que la temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares «estará comprendida entre los 17 y los 27 grados».

Según CSIF, el problema viene de fallos en el funcionamiento del sistema de climatización que se alargan desde hace años «y adquieren especial virulencia en los días de calor, sin que hasta la fecha se hayan solucionado». Y que las únicas medidas adoptadas ante todo ello han sido el desplazamiento de algunos empleados públicos a otras dependencias «o a sus domicilios para que teletrabajen», mientras la refrigeración solo funciona en la planta baja «y no en el resto hasta la novena planta», por lo que el sindicato ha exigido soluciones ante una situación que se alarga «de una forma insostenible», perjudica a trabajadores y usuarios e «incumple» la normativa de seguridad y salud en el trabajo.