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Taladro Oceánico Profundo: cómo funciona y qué descubrimientos hará en el fondo del mar

Descubre cómo el Taladro Oceánico Profundo explora el fondo marino y sus secretos científicos y tecnológicos.

Descubriendo los secretos del mar

Hallan una grieta marina

Hito histórico en el océano

  • Francisco María
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El fondo del mar sigue siendo uno de los lugares de los que menos cosas conocemos de la Tierra, a pesar de que el océano cubre más del 70% del planeta. Es más desconocido incluso que la superficie de la Luna. Para descubrir esos misterios, la ciencia cuenta con una herramienta extraordinaria: el taladro oceánico profundo.

¿Qué se busca bajo el fondo del mar?

Entre los grandes objetivos que tenemos está el reconstruir el clima del pasado. Los sedimentos marinos serían una especie de archivo natural: nos ofrecen información muy valiosa de épocas anteriores.

Impresionantes hallazgos: vida extrema y nuevos recursos

Entre los descubrimientos más sorprendentes ha sido el haber detectado vida microbiana en profundidades que de principio nosotros nunca habríamos considerado, referente sobre todo a microorganismos que pueden subsistir sin la existencia de luz solar, con poquita energía y a altas temperaturas. Esto nos hace pensar un poco diferente acerca del lugar donde se puede encontrar vida.
Junto a lo anterior, las perforaciones nos han puesto en una posición importante para investigar acerca de los hidratos de metano, los fluidos calientes, los procesos geoquímicos que afectan al clima global, etc. Todo esto con la dirección del prestigioso International Ocean Discovery Program.

Un barco científico

Hay grandes embarcaciones, como el JOIDES Resolution o el japonés Chikyu, que son auténticas ciudades flotantes dedicadas a la ciencia. Estos barcos se posicionan con una precisión milimétrica sobre el punto exacto que quieren estudiar. Para eso, utilizan sistemas de GPS y potentes propulsores que contrarrestan las corrientes y las olas.

Antes de perforar, los científicos deben “ver” a través del agua y los sedimentos. Para ello, utilizan un método similar a una ecografía: emiten ondas de sonido desde la superficie que rebotan en las diferentes capas del fondo marino.

Después de analizar esos “ecos”, logran crear un mapa subterráneo y elegir el lugar más prometedor para perforar.

La perforación

La perforación es un desafío gigantesco. El taladro no es una “varilla” simplemente, sino una “cadena de perforación” que se ensambla pieza por pieza. Los tripulantes van uniendo tubos de acero de unos 10 metros cada uno, hasta formar una columna que puede alcanzar varios kilómetros de largo. Van desde el barco hasta el fondo del mar.

La punta de esta enorme sonda es una broca especial que gira para pulverizar la roca. Para que no se sobrecaliente y para sacar los restos de roca molida, se bombea un fluido especial llamado “lodo de perforación”.

Este sistema es bastante complejo. Trabaja bajo presiones extremas. En las mayores profundidades, la presión es equivalente a colocar cien elefantes sobre una moneda pequeña. Para conseguir el objetivo hay dos métodos básicos:

Grandes descubrimientos

Desde que comenzaron estos programas en la década de 1960, el taladro oceánico profundo ha realizado grandes hallazgos. Los más importantes son los siguientes.

Movimiento de los continentes

La investigación que se llevó a cabo confirmó que los continentes se mueven.

Historia del clima

Los sedimentos del fondo marino serían archivos de un diario climático. Al estudiar las capas, los científicos más avispados leen cómo ha cambiado la temperatura, el nivel del mar y el dióxido de carbono (CO₂) durante millones de años. Nos acercamos a comprender bien el cambio climático actual.

Encontró vida

Se descubrieron microbios viviendo a más de 2 kilómetros bajo el lecho marino, en rocas de decenas de millones de años. Esta “biosfera profunda”, que no depende de la luz solar sino de reacciones químicas, ha expandido la noción de dónde puede existir vida, incluso en otros planetas.

El asteroide

Se documentó el asteroide que extinguió a los dinosaurios. Las perforaciones en el cráter de Chicxulub, en México, extrajeron pruebas directas del impacto ocurrido hace 66 millones de años. Esto ha ayudado a reconstruir ese evento catastrófico.

El futuro

Después de que culminó el exitoso Programa Internacional de Descubrimiento del Océano (IODP), en 2024, hay un nuevo proyecto más ambiciosos que se ha puesto en marcha. El santo grial de la geología es perforar completamente la corteza oceánica y alcanzar el manto, o sea, la capa que está debajo.

Si todo marcha bien, es posible que pronto haya datos que permitan entender mejor el campo magnético de la Tierra, monitorear y predecir terremotos, encontrar nuevas fuentes de tierras raras y comprender mejor la dinámica del cambio climático.

En definitiva, el taladro oceánico profundo no solo atraviesa el fondo del mar: nos conecta con la historia profunda de la Tierra y con preguntas que todavía estamos aprendiendo a formular.

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Herramientas de estudio del patrimonio marino

Cómo es el fondo marino