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El proyecto Chrysalis ya es una realidad: una nave de 50 km para llevarnos a otro sistema solar

Chrysalis es el nombre de la nave que puede salvar a la humanidad cuando la Tierra diga basta. Este proyecto fue el elegido hace unos meses por los científicos que forman parte del Project Hyperion Design Competition, que es una organización sin ánimo de lucro que ya está pensando cómo sacar a los humanos de nuestro planeta rumbo a Próxima Centauri b, que es el exoplaneta potencialmente habitable que está a 4,2 años luz de la Tierra. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre la nave Chrysalis y sus características.

Entre el gran Matthew McConaughey y su hija salvaron a la humanidad en la obra maestra Interstellar, dirigida por Christopher Nolan, y ahora un grupo de científicos que forman parte del Proyecto Hyperion quieren hacer algo similar: diseñar una nave para viajes interestelares con el objetivo de sacar a una generación de humanos y crear una nueva civilización en un exoplaneta que reúna las condiciones necesarias para albergar vida humana. De momento, la apuesta de la NASA es Próxima Centauri b, que orbita alrededor de Alfa Centauri y se encuentra a 400 años de distancia de la Tierra.

El Proyecto Hyperion «explora la viabilidad de los viajes interestelares tripulados mediante naves generacionales, utilizando tecnologías actuales y futuras», y en 2025 el ganador fue Chrysalis, una nave diseñada por un equipo de investigadores italianos que lo forman Giacomo Infelise (arquitecto y diseñador), Veronica Magli (científica), Guido Sbrogio (astrofísico), Nevenka Martinello (ingeniera ambiental) y Federica Chiara Serpe​ (psicóloga). Los científicos valoraron «su coherencia a nivel de sistema y el diseño innovador de la estructura modular, así como su profundidad de detalle, por ejemplo, en la preparación y fabricación de la misión».

Así es la nave Chrysalis

Chrysalis es la nave diseñada por ingenieros, científicos y arquitectos italianos que cuenta con 58 kilómetros de largo y podría transportar a un total de 2.400 personas que estarían dispuestas a colonizar un exoplaneta lejano en un viaje de 400 años. La tripulación inicial estaría compuesta por un grupo reducido de 250 hombres y 250 mujeres que serían la primera generación de las muchas que habitarían en esta nave que tardaría alrededor de 25 años en construirse.

Chrysalis estaría formada por varias capas en las que se formaría una especie de ciudad a lo largo de 58 kilómetros. No faltaría de nada: hospitales, escuelas, bibliotecas, parques, pisos, áreas industriales y, lo más importante, que serían zonas destinadas a la producción de alimentos. Los robots y la inteligencia artificial serían vitales para desarrollar los trabajos más pesados dentro de una sociedad futura que viviría a lo largo de 400 años en esta nave espacial.

«Los ecosistemas naturales funcionarán como un sistema de circuito cerrado ecológico, bio-regenerativo y de soporte vital que realizará otras funciones además de producir comida: producir oxígeno, captación y almacenamiento de dióxido de carbono, reciclaje de residuos orgánicos y purificación del agua», informan los autores en declaraciones que recoge National Geographic. «Trabajamos con la constante convicción de que Chrysalis podría convertirse en un proyecto coherente y real en el futuro, no solo en un estudio conceptual especulativo», dicen sobre la viabilidad de este proyecto que a día de hoy es más producto de la imaginación que otra cosa.

Uno de los retos más importantes de este proyecto tiene que ver con el aspecto psicológico, ya que muchas generaciones vivirían y morirían a lo largo de este viaje. Por ello, destacan la importancia del «aspecto fenomenológico de vivir y habitar en el espacio profundo; lo que se experimenta y el significado psicológico de ser una criatura del cosmos es central en el diseño de la nave espacial».

«La idea es que la tripulación inicial viva, se reproduzca y muera a bordo, y que sus descendientes continúen el viaje hasta llegar al destino. Estas naves suelen concebirse como ecosistemas autosuficientes, con agricultura, hábitat y otros sistemas de soporte vital necesarios para garantizar la supervivencia a lo largo de varias generaciones», afirman en la página web oficial de Hyperion sobre una «nave generacional diseñada para viajes interestelares de larga duración, que podrían durar siglos».