La piel robótica ya es capaz de simular el tacto humano
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Hemos visto en innumerables películas, como en Star Wars, cómo se sustituyen miembros rebanados por otros sintéticos totalmente fiables y operativos. Pues, a tenor de las nuevas investigaciones, parece que esto podría ser una realidad en los próximos años. De momento, ya se ha logrado desarrollar piel robótica capaz de responder al tacto como si fuese totalmente humana. ¿Es posible algo parecido?
El estudio ha sido publicado en la revista Science Robotics y procede de investigadores de la Academia de Ciencias de Ningbo, en China. Según los datos aportados, la piel ha sido capaz de detectar gotas de agua y el movimiento de varias hormigas y responder como si fuese el propio tacto humano.
Estas reacciones se deben a los sensores tácticos que se han introducido en la piel robótica. Gracias a estos añadidos, dicha piel es capaz de detectar tanto la presión como el pulso, tal y como si fuese nuestra misma piel humana.
La piel robótica es un paso importante en el desarrollo de prótesis inteligentes
Como comentábamos al comienzo, el desarrollo de prótesis inteligentes está muy avanzado. Un día, estas podrán sustituir un miembro amputado dando la sensación de ser totalmente natural.
Ahora, a estas prótesis se une la piel sintética, que también será capaz de reproducir tacto y sensaciones humanas. Y es que, a la presión de un contacto, es capaz de transformar la información recibida en señales que van a los nervios, quienes trasladan esto al cerebro creando la sensación de pulso.
Sin duda, los miembros artificiales que ya de por sí puedan ser funcionales, ganarán muchos enteros debido a esta sensación tan humana como es el tacto. Así pues, el parecido con la realidad no solo será muy aceptable, se convertirá casi en imposible de distinguir según se vaya perfeccionando la técnica.
Y es que poder disfrutar de piel electrónica que pueda convertir la presión del tacto en señales eléctricas capaces de moverse por el cuerpo humano es un avance científico espectacular.
A la piel se han añadido circuitos eléctricos y sensores magnéticos que transforman la señales en pulsos en diversas frecuencias según la fuerza de la presión.
Entre las pruebas que se realizaron, se puso la piel robótica sobre un dedo artificial, y fue capaz incluso de percibir contactos muy sutiles, como un soplo de viento. Luego, detectó las hormigas y las gotas de agua. Sin duda, un descubrimiento apasionante que abre una ventana al futuro.
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