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Nigeria desafía a la naturaleza y construye la ‘Dubai Africana’ en una gigantesca península artificial sobre el mar

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Lagos se está hundiendo y el gobierno de Nigeria ha decidido que la solución está en ganarle terreno al océano Atlántico. Según el medio Utopía Urbana, la construcción de una ciudad apodada como la «Dubai Africana» avanza sobre una superficie de 10 millones de metros cuadrados de arena succionada del fondo marino.

Esta península artificial nace con la misión declarada de frenar la erosión costera, aunque al mismo tiempo será un núcleo financiero exclusivo.

El proyecto que está respaldado por el Estado y algunos organismos internacionales está rodeado de polémica. Mientras la ciudad original sufre el avance del agua, Eko Atlantic City solo tiene hueco para el 1% de la población, dejando al margen a la gran mayoría de los 21 millones de residentes de la capital.

Una península artificial para frenar el avance del mar

La Dubai Africana representa una solución de ingeniería extrema y exclusiva para proteger la Isla Victoria y Lekki de la desaparición total. La respuesta principal a este desafío es la construcción de la Gran Muralla de Lagos, un revestimiento marino de 8,5 kilómetros de longitud que ya protege más de 6 millones de metros cuadrados de superficie.

Esta muralla está diseñada por la firma Royal Haskoning y tiene la capacidad de resistir las tormentas más severas previstas en un ciclo de 1.000 años. Gracias a esta barrera, zonas que antes sufrían inundaciones constantes, ahora presentan calles transitables y espacio para nuevos rascacielos.

¿Cómo están creando esta península artificial?

Para materializar esta península artificial sobre el mar se han seguido varios procesos específicos, como estos:

La ciudad de lujo nigeriana para el 1% de su población

Resulta paradójico que Nigeria, un país cuyos ingresos dependen en un 80% del petróleo, impulse una ciudad que aspira a ser un referente de sostenibilidad. El proyecto contempla el uso de energías alternativas mediante paneles solares en las azoteas de los rascacielos y la posible instalación de parques eólicos marinos.

Según información de la fuente citada, la ciudad de lujo contará con avenidas arboladas, sistemas inteligentes de gestión de residuos y una movilidad que pretende reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Sin embargo, el impacto ambiental genera algunas dudas razonables. Al retirar arena del fondo del mar para construir esta península artificial, se han registrado inundaciones en zonas aledañas, lo que obligó a varios residentes a abandonar sus hogares. A pesar de esto, la construcción de torres como la Azuri Office Tower o las Eko Pearl Towers continúa adelante.

Para Nigeria, este megaproyecto supone un cambio de paradigma en el urbanismo africano, ya que posicionará a la ciudad como un destino atractivo para la inversión internacional. Al crear una zona franca y un centro financiero de tal magnitud, el gobierno espera atraer a las principales corporaciones que buscan operar en mercados emergentes.