Ciencia
Biología

El inesperado vínculo de los peces salvajes y los humanos que trae de cabeza a la ciencia

Toma nota del extraño vínculo entre los peces salvajes y los humanos

Así es Protoclone: el primer androide con esqueleto y músculos que parece casi humano

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Hay un vínculo que nos puede poner los pelos de punta, la ciencia ha demostrado que existe una relación directa entre los peces salvajes y los humanos. Lo que parecía imposible es hoy en día una realidad. La ciencia que parece estática se va moviendo y nos va dando algunas novedades destacadas que hasta el momento quizás no hubiéramos tenido en cuenta. Llega un cambio de ciclo que puede ser el que realmente se convertirá en esencial y que puede acabar siendo lo que nos lance una serie de novedades destacadas.

Los humanos tienen una relación directa por algunos animales que quizás hasta la fecha no pensábamos que tendríamos por delante. Una opción que, sin duda alguna, acabará siendo la que nos acompañe en unos días en los que quizás no esperaríamos que apareciese. Por lo que, hasta el momento, no tendríamos que empezar a crear algunos cambios destacados que sin duda alguna marcará el futuro de la biología, tal y como la conocemos. Entre los peces salvajes y los humanos existe un vínculo que trae de cabeza a la ciencia, toma nota de este increíble descubrimiento.

Trae de cabeza a la ciencia

La realidad es que la ciencia no es exacta. Va cambiando con el paso del tiempo y se va convirtiendo en una realidad. Todo sucede por algo y acaba siendo de tal forma que hasta la fecha no pensábamos que pudiéramos tener en cuenta. Un cambio que puede ser fundamental.

Cada nuevo descubrimiento puede ser capaz de poner patas arriba lo que habríamos considerado como cierto. Nos enfrentamos a una serie de elementos que pueden ser los que nos marcarán un antes y un después. Con algunos elementos que quizás hasta ahora no pensábamos que serían una realidad.

Tocará ver qué es lo que nos está esperando con algunas situaciones que hasta la fecha no esperaríamos que estuvieran directamente relacionadas con lo que tendríamos por delante. Es momento de ver qué es lo que nos depara el futuro y hacerlo de la mejor manera posible.

Los expertos han descubierto que existe un importante vínculo entre lo que tenemos por delante y lo que puede llegar. Los peces salvajes están relacionados con el ser humano de una forma que nos costaría de imaginar. El paso del tiempo puede darnos señales de cambios que pueden ser importantes.

Los peces salvajes y los humanos tienen este vínculo

Las profundidades del mar han revelado un secreto que nos hace reflexionar, con algunas novedades destacadas que pueden ser fundamentales y que en cierta manera dan mucho en que pensar. Existe un destacado vínculo que debemos poner en práctica y que quizás no teníamos en mente.

Des del MPI de Comportamiento Animal lanzan un descubrimiento que pone los pelos de punta: «Durante años, los buzos científicos en una estación de investigación en el Mar Mediterráneo tuvieron un problema: en algún momento de cada temporada de campo, los peces locales los seguían y robaban alimentos destinados a recompensas experimentales. Curiosamente, estos peces salvajes parecían reconocer al buceador específico que anteriormente había llevado comida, eligiendo seguirlos solo a ellos mientras ignoraban a otros buceadores. Para averiguar si eso era cierto, un equipo del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal en Alemania realizó una serie de experimentos mientras usaba una gama de equipo de buceo, descubriendo que los peces en la naturaleza pueden discriminar entre los humanos basándose en señales visuales externas».

Siguiendo con la misma explicación: «Bajo el agua, hacemos lo mismo. «Las caras están distorsionadas por las máscaras de buceo, por lo que generalmente confiamos en las diferencias entre trajes de neopreno, aletas u otras partes del equipo para reconocerse mutuamente», dice Soller. Con más tiempo, dicen los autores, los peces podrían haber aprendido a prestar atención a rasgos humanos más sutiles, como el cabello o las manos, para distinguir a los buzos. «Ya los observamos acercándose a nuestras caras y examinando nuestros cuerpos», añade Soller. «Era como si nos estuvieran estudiando, no al revés». Este estudio corrobora muchos informes anecdóticos de animales, incluidos peces, que reconocen a los humanos; pero va más allá al realizar experimentos dedicados en contextos completamente naturales. Al descubrir que los peces salvajes pueden aprender rápidamente a usar señales específicas para reconocer a los buceadores humanos individuales, es lógico que muchas otras especies de peces, incluidas nuestras mascotas, puedan reconocer ciertos patrones para identificarnos, dicen los científicos. Este mecanismo es la base de las interacciones especiales entre individuos, incluso entre especies. El autor principal Alex Jordan, que dirige un grupo en el Instituto Max Planck, dice: «No me sorprende que estos animales, que navegan por un mundo complejo e interactúan con una miríada de especies diferentes cada minuto, puedan reconocer a los humanos basándose en señales visuales. Supongo que lo más sorprendente es que nos sorprendería que puedan. Sugiere que podríamos subestimar las capacidades de nuestros primos submarinos». Tomasek añade: «Podría ser extraño pensar en los humanos que comparten un vínculo con un animal como un pez que se encuentra tan lejos de nosotros en el árbol evolutivo, que no entendemos intuitivamente. Pero las relaciones humano-animal pueden superar millones de años de distancia evolutiva si nos molestamos en prestar atención. Ahora sabemos que nos ven, es hora de que los veamos».