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Hito histórico en la minería: hallan un megayacimiento de tierras raras valorado en 424.000 millones de dólares a más de 4.500 metros de altura

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En lo alto de la Cordillera de los Andes, a una altitud superior a los 4.500 metros, se está gestando uno de los proyectos mineros más ambiciosos del mundo, en un contexto de creciente competencia global por los minerales estratégicos clave para la transición energética y las nuevas tecnologías. El hallazgo en la región de Vicuña, en la frontera entre Argentina y Chile, revela un megayacimiento de tierras raras con un valor total estimado de más de 424.000 millones de dólares. Esto lo convierte en uno de los mayores descubrimientos minerales de las últimas tres décadas.

Según estudios preliminares, el yacimiento contiene aproximadamente 14 millones de toneladas de cobre, además de decenas de millones de onzas de oro y plata. Una vez entre en funcionamiento, el megayacimiento de tierras raras podría producir aproximadamente 400.000 toneladas de cobre al año durante los primeros 25 años, lo que representa cerca del 2 % de la oferta mundial actual. La rentabilidad del proyecto también depende de la calidad del mineral, que presenta una concentración relativamente alta, lo que le permite seguir siendo rentable incluso en un mercado volátil.

El hallazgo de un megayacimiento de tierras raras en Los Andes

El verdadero valor del proyecto no reside únicamente en el cobre, sino en la combinación de varios metales estratégicos. La presencia de oro y plata en cantidades significativas proporciona una reserva financiera que reduce los riesgos de la enorme inversión, ya que se estima que sólo el oro presente en el yacimiento tiene un valor de decenas de miles de millones de dólares.

La inversión, que podría alcanzar los 18.000 millones de dólares, se estructura en varias fases para minimizar los riesgos operativos y financieros. La primera fase se centra en la construcción de la infraestructura básica y la operación de la mina Josemaría, mientras que las fases posteriores contemplan la ampliación de la producción a más de 500.000 toneladas anuales en 2030.

Geológicamente, la región se ubica dentro de dos enormes sistemas minerales de pórfido, formados por actividad volcánica que depositó minerales en fisuras rocosas a lo largo de millones de años. La región de Viconia comprende dos sistemas de pórfido descubiertos en los últimos 15 años. El sistema Velo del Sol, de mayor tamaño, contiene 1.700 millones de toneladas de roca rica en cobre, formada por fluidos minerales que ascienden desde cámaras magmáticas profundas y cristalizan en fisuras superficiales.

A pesar de su enorme potencial, el proyecto se enfrenta a importantes desafíos. El principal es la escasez de agua en una de las regiones más áridas del planeta, donde la precipitación anual promedio es inferior a 100 mm. La dependencia de glaciares y acuíferos implica que cualquier proyecto que se lleve a cabo en este megayacimiento de tierras raras dependa de plantas desalinizadoras y largos oleoductos que se extiendan desde la costa del Pacífico hasta las altas montañas, cuyo coste podría ascender miles de millones de dólares.

Por otro lado, varias organizaciones han cuestionado la evaluación de impacto ambiental, argumentando que minimiza los riesgos para los humedales que dependen del agua de deshielo glaciar. Además, la presencia de arsénico en el mineral de cobreque requiere un procesamiento adicional, como la tostación y la eliminación de impurezas, antes de exportar el metal, lo que incrementa los costes ambientales y operativos.

Desde el punto de vista económico, este proyecto llega en un momento crucial. El mundo está experimentando un aumento en la demanda de cobre debido a la expansión de la energía solar, las redes eléctricas y los vehículos eléctricos. Por otro lado, la oferta se ve afectada por la falta de inversión en nuevos proyectos, lo que crea una posible brecha que podría derivar en una crisis de suministro en los próximos años.

Panorama global

Según Recymet, «los elementos de tierras raras (REE), también conocidos como lantánidos u óxidos de tierras raras, constituyen 17 metales críticos para el desarrollo de tecnologías verdes, como los imanes permanentes, turbinas eólicas y baterías avanzadas. Su ubicación geológica y disponibilidad global los convierte en recursos estratégicos de alto valor económico».

China concentra más del 60% de la producción mundial y cuenta con importantes yacimientos como Bayan Obo, en Mongolia Interior. Además, controla gran parte del proceso de refinado, lo que refuerza su posición dominante en la cadena de suministro.

Estados Unidos, tras haber sido un referente en el siglo XX, ha reactivado su producción con el yacimiento de Mountain Pass en California, e impulsa inversiones para fortalecer su capacidad de procesamiento y reducir su dependencia externa. Australia se ha consolidado como uno de los principales productores fuera de Asia, con proyectos como Mount Weld, operado por Lynas Corporation, destacando por su capacidad técnica y enfoque en sostenibilidad.

Rusia dispone de reservas relevantes, aunque su explotación aún está en desarrollo. Su estrategia se centra en potenciar la exploración y el refinado interno para disminuir su dependencia tecnológica. Brasil, India, Vietnam y otros países también cuentan con recursos importantes, especialmente en regiones como la Amazonia o en depósitos monacíticos.