Ciencia
Tierra

Los geofísicos se frotan los ojos: el deshielo polar está frenando la Tierra y alargando los días como nunca en 3,6 millones de años

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Un estudio liderado por Mostafa Kiani Shahvandi, del Departamento de Meteorología y Geofísica de la Universidad de Viena, y Benedikt Soja, profesor de Geodesia Espacial en la ETH de Zúrich, revela que el aumento del nivel del mar provocado por el calentamiento global está ralentizando la rotación de la Tierra a una velocidad que no se había registrado desde el Plioceno tardío. La duración de un día no es fija, sino que el tiempo que tarda la Tierra en girar sobre sí misma depende de un amplio abanico de factores, como la atracción gravitatoria de la Luna o los complejos movimientos internos del planeta.

Ahora, esta investigación publicada en el Journal of Geophysical Research: Solid Earth añade un nuevo factor que preocupa a la comunidad científica: el cambio climático está alterando la rotación del planeta de forma inédita en los últimos 3,6 millones de años. El equipo determinó que, aunque en el pasado hubo episodios similares, la rapidez con la que el día se ha alargado entre 2000 y 2020 es «excepcional» en los últimos 3,6 millones de años. Las proyecciones del estudio indican que, para finales del siglo XXI, el efecto del cambio climático sobre la duración del día podría superar incluso la influencia gravitatoria de la Luna.

El cambio climático está alargando los días en la Tierra

Según la investigación, la duración de los días se está alargando actualmente a un ritmo de 1,33 milisegundos por siglo. Aunque pueda parecer una variación mínima, los expertos destacan que es un cambio extraordinario si se compara con los registros de los últimos millones de años. A este ritmo, dentro de 1.000 años, cada día sería aproximadamente 0,013 segundos más largo, y dentro de diez mil años, la diferencia alcanzaría alrededor de 0,13 segundos, lo que tendría implicaciones acumulativas importantes para los sistemas de navegación.

El profesor Benedikt Soja explica que «este aumento en la duración del día no se había registrado, al menos, desde finales del Plioceno, hace 3,6 millones de años». Según el científico, el factor principal detrás de este fenómeno es de origen humano: el calentamiento global provoca un deshielo acelerado, desplaza grandes masas de agua y altera el equilibrio físico del planeta.

‘Efecto patinadora’

Para comprender este fenómeno, los científicos utilizan una analogía muy conocida en el campo de la física: la patinadora sobre hielo. Cuando gira con los brazos pegados al cuerpo, su velocidad de rotación es máxima; al extender los brazos hacia afuera, la rotación se frena inmediatamente debido a la redistribución de su masa.

De manera similar, la Tierra está experimentando este efecto. El calentamiento global provoca el deshielo acelerado de los glaciares y las enormes capas de hielo de los polos. Toda esa agua, antes concentrada en los extremos del eje terrestre, se desplaza hacia el ecuador, ensanchando levemente el centro del planeta. Este movimiento de masas hacia el exterior actúa como un freno invisible, ralentizando el giro del planeta y añadiendo milisegundos a la duración de nuestros días.

Días de 25 horas

Hasta ahora, la gravedad de la Luna había sido el principal factor que ralentizaba gradualmente la rotación de la Tierra. Sin embargo, las proyecciones actuales sugieren que, antes del año 2100, el impacto del cambio climático podría superar incluso esa influencia natural. Según los modelos científicos, dentro de unos 200 millones de años, la rotación terrestre se habrá ralentizado lo suficiente como para que los días duren 25 horas en lugar de 24.

El giróscopo láser de anillo ha sido fundamental para mejorar la precisión en la medición de la rotación terrestre. Ubicado en el Observatorio Geodésico de Wetzell, este instrumento permite detectar variaciones en la velocidad de giro de la Tierra de apenas seis milisegundos cada dos semanas, ofreciendo así una visión mucho más detallada de la dinámica de nuestro planeta.

«Los días en la Tierra se están alargando ligeramente, y este cambio se está acelerando. La razón está relacionada con los mismos mecanismos que también han provocado que el eje del planeta se desvíe unos 10 metros en los últimos 120 años. Los hallazgos provienen de dos estudios recientes financiados por la NASA, centrados en cómo la redistribución del hielo y el agua relacionada con el clima ha afectado la rotación de la Tierra», afirma la NASA.

Pérdida de hielo en la Antártida

La NASA calcula que la Antártida pierde aproximadamente 136 000 millones de toneladas de hielo al año, mientras que Groenlandia pierde unos 267 000 millones de toneladas anuales. Estas enormes pérdidas de hielo contribuyen directamente al aumento del nivel del mar, según los datos de los satélites GRACE y GRACE Follow-On. El estudio evidencia que la Antártida sufre pérdidas de hielo masivas e irreversibles en áreas críticas.

Francisco Navarro, de la Universidad Politécnica de Madrid, advierte: «Si retrocede la línea de anclaje y disminuye el área de las plataformas, se acelera la velocidad con la que el manto de hielo expulsa su hielo al mar en forma de icebergs».