Los expertos coinciden y da miedo: el Pacífico ya muestra las primeras señales del nuevo ‘Súper El Niño’
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Según el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, la última década ha sido la más cálida desde que hay registros. Ahora, el ECMWF alerta sobre la llegada del «Super El Niño», un fenómeno poco frecuente que podría tener consecuencias extraordinarias en el clima a nivel mundial. Su modelo de predicción meteorológico considera los siguientes escenarios: un 98% de probabilidades de la llegada de «El Niño» a un nivel moderado, un 80% de probabilidades a un nivel intenso y un 22% de a un nivel extremo. Pero, ¿qué es realmente este fenómeno? En condiciones normales, los vientos alisios soplan de este a oeste a lo largo del ecuador, llevando aguas cálidas hacia Asia. Sin embargo, durante el fenómeno de «El Niño», estos vientos se debilitan y las aguas cálidas regresan hacia las costas americanas, elevando la temperatura de la atmósfera ecuatorial.
Actualmente nos encontramos en el fenómeno contrario, «La Niña», que se encuentra en fase de debilitamiento; esto provoca un enfriamiento de las aguas del Pacífico y el descenso de las temperaturas a nivel global. «El Niño» produce el efecto contrario: un calentamiento de las aguas del Pacífico durante varios seguidos y un incremento de las temperaturas. A lo largo de los años, ambos fenómenos se van alternando sin ningún problema. No obstante, este 2026, los expertos advierten de un «Super Niño», un episodio que sólo se da una vez cada 10 o 15 años y altera por completo los patrones climáticos globales.
Alerta por la llegada del ‘Super Niño’
Las proyecciones presentadas por la NOAA calculan un 62 % de probabilidad de que el fenómeno se desarrolle entre junio y agosto, y podría intensificarse hacia el final de la temporada de huracanes, en noviembre. Mientras, el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio señala en un informe publicado por The Washington Post que «el sistema climático actual, afectado por la acumulación de gases de efecto invernadero, podría no lograr disipar el calor generado por el fenómeno, lo que incrementaría el impacto global».
A consecuencia del «Super Niño», en el Pacífico de Sudamérica podría haber lluvias torrenciales e inundaciones, mientras que en Australia y el Sudeste Asiático se enfrentarían a una sequía. Mientras, en Canadá y el norte de Estados Unidos subirían las temperaturas y descenderían las lluvias, y en el Atlántico sería más improbable que se formasen huracanes. En Europa los efectos serían más sutiles, pero sí que se podría experimentar un verano más caluroso de lo habitual y un invierno con temperaturas más suaves. A nivel global, las temperaturas podrían subir entre 0,1ºC y 0,2ºC.
«»El Niño» tiene un efecto importante en las temperaturas globales, ya que reduce la tasa de absorción de calor oceánico y aumenta las temperaturas atmosféricas. La temperatura media global puede incrementarse temporalmente hasta 0,2 °C durante un evento muy intenso, y el aumento máximo de la temperatura media global se produce entre tres y cuatro meses después de que las condiciones alcancen su punto máximo en el Pacífico tropical», explica Zeke Hausfather, científico climático y analista de sistemas energéticos.
El Niño continues to build 📈
The Niño 1+2 Index in the eastern Pacific near Peru and Ecuador recently rose to 1.77˚C above-average, consistent with conditions during March 2023.
A record March value of 2.62˚C above-average happened during the El Niño Costero event of 2017. pic.twitter.com/mC1lEJgs6D
— Ben Noll (@BenNollWeather) March 17, 2026
Los próximos meses serán determinantes. Si finalmente tiene lugar el «Super Niño», el mundo podría enfrentarse a un año marcado por fenómenos meteorológicos extremos y temperaturas elevadas.
Climate Prediction Center de la NOAA
El último análisis del Climate Prediction Center de la NOAA, publicado el 12 de marzo de 2026, señala que «»La Niña» continuó en febrero de 2026, con temperaturas superficiales del mar (TSM) por debajo del promedio que persistieron en el Pacífico ecuatorial centro-oriental. El último valor semanal del índice Niño‑3.4 fue de -0,5 °C, mientras que los índices más occidentales (Niño‑4) y más orientales (Niño‑1+2) se situaron en -0,2 °C y +0,6 °C, respectivamente.
El índice de temperatura subsuperficial ecuatorial (promedio de 180°‑100° O) continuó aumentando, reflejando el fortalecimiento de las temperaturas subsuperficiales por encima del promedio en todo el Pacífico. Sobre el Pacífico ecuatorial centro-oriental, las anomalías del viento de bajo nivel fueron del este, mientras que las del viento de alto nivel fueron del oeste. La convección se suprimió sobre la Línea de Cambio de Fecha y se intensificó sobre Indonesia. Los índices de la Oscilación del Sur tradicional y ecuatorial fueron positivos».
Cambio climático
Enero de 2026 fue el quinto mes de enero más cálido registrado a nivel mundial desde al menos 1950, pero el más frío en Europa desde 2010. En total, la temperatura media del aire en la superficie en todo el mundo fue de 12,95ºC, lo que supone 0,51ºC por encima del promedio habitual. Mientras, según la NASA, «los datos del Gravity Recovery and Climate Experiment de la NASA muestran que Groenlandia perdió un promedio de 279.000 millones de toneladas de hielo por año entre 1993 y 2019, mientras que la Antártida perdió alrededor de 148.000 millones de toneladas de hielo por año».