¿Dos planetas pueden tener la misma órbita?
Tradicionalmente se ha asociado una órbita a cada planeta. Pero ¿dos planetas pueden tener la misma órbita? Te lo contamos aquí.
El planeta 9 del sistema solar
¿Cómo suenan los planetas?
¿Un planeta con tres soles?
Los planetas se caracterizan por su dominancia orbital, pero aun así se continúa investigando si dos o más planetas pueden tener una misma órbita. Son cuerpos celestes de mayor masa con una gravedad que les permite mantener una especie de equilibrio alrededor de una estrella. Este poder gravitacional genera una atracción entre ambos que podría ocasionar la salida de órbita y hasta la colisión.
La luna: ¿antecedente que dos planetas pueden tener la misma órbita?
Una teoría afirma que la Tierra compartía órbita con otro planeta después de formarse el sistema solar. A medida que ambos crecían, la estabilidad orbital comenzó a desequilibrarse provocando una colisión entre los planetas. El resultado de este choque interplanetario habría sido la constitución de la luna.
La mínima posibilidad
Si bien se pueden formular muchas hipótesis con la posibilidad de que dos planetas pueden tener la misma órbita, lo cierto es que es muy difícil que suceda. Las razones más claras están en sus propias características naturales.
Al haber dos planetas en la misma órbita se iniciaría una relación de interacción gravitacional. La fuerza que se proyecta altera la velocidad y eso genera que o caiga hacia la estrella o choquen entre sí. A medida que su volumen aumenta, la masa de uno termina siendo mayor y, por ello, su fuerza gravitacional modifica el desplazamiento del más pequeño.
La velocidad de traslación de los planetas es un factor clave para que una órbita se mantenga estable. Esta tiene una relación directa con la estrella. Cuánto más se acerque, más rápido debe ser su movimiento para no ser atraído hacia ella.
Los troyanos
Los troyanos son los cuerpos que comparten órbita con otros planetas. Estos suelen ubicarse en los puntos L4 y L5. Al ser más pequeños, mantienen ese equilibrio por la fuerza que ejercen sobre ellos el planeta y la estrella. De esta forma siguen un mismo camino.
Sí es posible encontrar una gran cantidad de asteroides troyanos compartiendo órbita con un planeta. Los más significativos y numerosos son los que acompaña a Júpiter. En el caso de la Tierra, se descubrió que tiene su propio troyano: el TK7 y se ubica entre 120 y 180 millones de kilómetro del sol.
Como sabes, el universo es un objeto de investigación científica constante. Los planetas y los troyanos que comparten órbitas interaccionan con la estrella de manera tal de mantener la estabilidad. La masa y la velocidad son dos de las principales características para que un sistema se mantenga en equilibrio, si una cambia la órbita también.
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