Cómo fue la formación de Neptuno
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Recientemente hablábamos del origen de Urano, y hoy nos vamos hasta el límite planetario del Sistema Solar para saber en este caso cómo fue la formación de Neptuno.
Este alejado planeta que marca el final de los 8 mundos del Sistema Solar entendidos como planetas es un lugar realmente misterioso del que hoy en verdad sabemos muy poco. Es el octavo en distancia hacia el Sol, y el cuarto en tamaño de los gaseosos. Sin embargo, desde que comenzamos a descubrir exoplanetas, hemos visto que son muy comunes en el universo, de ahí que sea importante desentrañar sus secretos.
No obstante, no hay una teoría unificada respecto a la creación de Neptuno y su actual ubicación en el Sistema Solar. Es más, ha dado pie incluso a diversas polémicas, ya que los investigadores no se ponen de acuerdo en el origen.
Aun así, la más aceptada es la conocida como teoría de la formación por acreción del núcleo, bastante habitual en la formación planetaria, aunque los modelos funcionan mejor para mundos rocosos como la Tierra o Marte que para los gigantes gaseosos. Por eso, en el caso de Neptuno, muchos investigadores optan por el método de inestabilidad del disco.
La formación de Neptuno
Así que la acreción del núcleo nos trasladaría hasta el origen del Sistema Solar. Cuando esto no era más que una nebulosa solar, el material sobrante del Sol se movería por efecto del viento solar. Algunas sustancias transportadas eran el helio o el hidrógeno. Cuando el planeta alcanzase su masa crítica, sería capaz de atraer gases que hoy forman su atmósfera azul.
Pero no es este el único método que explica la formación de un planeta gaseoso. Y es que se cree que estos mundos se crean a gran velocidad, cosa que no sucede con la acreción del núcleo.
Se considera Neptuno como un mundo compuesto por helio, hidrógeno ligero y un poco de metano. Así que, si aplicamos el método del disco de inestabilidad, también se puede explicar su formación a través de un núcleo que capturó elementos ligeros previo a que fueran expulsados por el viento solar.
Otras teorías menos aceptadas son las de acreción de guijarros y el Modelo Bello. La primera afirma que se creó por la unión de millones de guijarros funsionados, la segunda que se formó cerca del Sol y luego emigró o fue expulsado hacia su posición actual.
Sea como fuere, todavía no somos capaces de explicar claramente la formación de Neptuno, pero no se ceja en el empeño.
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