Ciencia
Mamíferos Marinos

Científicos expertos confirman que la evolución de las orcas y delfines ha llegado a un punto de «no retorno» y avisan: nunca más volverán a tierra firme

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

Las orcas y delfines son dos especies de mamíferos marinos que llevan millones de años adaptados a su hábitat, al océano. Aunque un estudio científico señala que estos animales han cruzado un punto de no retorno evolutivo que les impediría regresar a tierra firme igual que lo hacían sus antepasados. Un estudio publicado por Proceedings of the Royal Society B y dirigido por la investigadora Bruna Farina, de la Universidad de Friburgo, analizó la evolución de más de 5.600 especies de mamíferos para estudiar cómo los cambios provocados por la adaptación al medio acuático podrían revertirse.

La evolución

La historia de la evolución de los cetáceos comenzó con mamíferos terrestres hace millones de años. Con el paso del tiempo, sus cuerpos fueron transformándose hasta convertirse en animales totalmente adaptados al océano. Un ejemplo extremo es el de las orcas y los delfines, ya que su anatomía está diseñada para nadar, bucear y desplazarse de forma eficiente bajo el agua. Aunque poseen numerosas características que sus antepasados necesitaban para vivir en tierra y que desaparecieron o quedaron reducidas. El estudio afirma que esta especialización es contraproducente porque cuanto mayor sea la adaptación al agua de estos animales, más complicado será recorrer el camino evolutivo hacia el otro sentido.

¿Por qué no podrían volver a tierra?

El grado de especialización que han alcanzado estos cetáceos es algo fundamental. Además, han desarrollado características anatómicas y fisiológicas diseñadas para sobrevivir en el océano, es decir, tienen una forma corporal hidrodinámica y mecanismos especializados para conservar el calor, desplazándose y alimentándose bajo el agua. Esta investigación relaciona estos cambios con la denominada ley de Dollo, una hipótesis evolutiva que explica cómo una estructura o adaptación perdida durante la evolución no se recupera de la misma forma. La complejidad de las transformaciones acumuladas hace improbable recuperar el estado ancestral.

Las consecuencias

Otro de los condicionantes sería que la adaptación extrema al océano convierte a las orcas y delfines en mayores depredadores. Esto genera que dependan en su totalidad de la salud de los ecosistemas marinos. A esto hay que sumarle que la contaminación, el calentamiento de los océanos y otros cambios ambientales afectan a las especies cuya supervivencia está muy unida al medio acuático. Además, el descubrimiento se relaciona con la conservación. Por lo tanto, estos animales ya no pueden regresar a un modo de vida terrestre y proteger su hábitat marino se ha convertido en una cuestión importante para garantizar su supervivencia.

El futuro de la transformación

La evolución ha llevado a numerosas especies a conquistar nuevos ambientes y las orcas y delfines son la muestra de uno de los casos más extremos de adaptación al medio acuático. El estudio señala que su evolución ha avanzado considerablemente hacia la adaptación total al mar, ya que volver a tierra firme no sería una opción viable desde el punto de vista evolutivo. Al mismo tiempo, los expertos planean llevar a cabo más investigaciones para analizar si este patrón se repite en otros animales como los reptiles, aves y otros grupos que también han evolucionado hacia una vida vinculada al agua.