China revoluciona el sector de la construcción: utiliza un árbol que crece sin parar en Vietnam para crear un material tan resistente como el acero
Expertos de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong han desarrollado un bambú de última generación que puede ser más resistentes que el acero
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Científicos de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong han desarrollado un bambú de última generación que puede ser importante en el futuro de la construcción ecológica y las bajas emisiones de carbono. Super Bambú es el nombre del nuevo material que puede llegar a ser hasta más resistente que el acero y que podría generar una nueva industria de materiales destinados a la construcción y agricultura. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre el último invento de China.
China se encarga de recordarnos cada día que es una primera potencia del mundo en lo tecnológico y que sus capacidades no tienen límites. Además de las últimas megaconstrucciones llevadas a cabo, sus avances con los vehículos electrificados o su progresión en la fuerza militar, desde la Universidad de la Ciudad de Hong Kong un grupo de científicos está desarrollando un nuevo material que puede marcar un antes y un después en la historia de la construcción: el superbambú.
Este nuevo material se ha llamado bambú procesado, y como su propio nombre indica, proviene de un árbol que se cuenta por millones en China y que lleva un proceso más rápido (5 o 6 años) que la tradicional madera que se ha convertido en la base histórica de la construcción. El tallo del bambú original tiene características que no le hacen maridar bien con un proceso de construcción, pero este nuevo material es más duradero, ligero y una opción mucho más sostenible de cara al futuro de la construcción ecológica y de bajas emisiones de carbono a la que vamos encaminados.
Este bambú procesado artificialmente por un grupo de científicos nace de utilizar el tallo del bambú original y procesar las fibras más débiles prensándolas a alta temperatura y presión. El resultado de este proceso es un material más sólido y de una resistencia mayor al tambú natural. Esta relación entre la resistencia y el peso hace que este material pueda competir con el acero y superar al aluminio o titanio. Además, otra de sus principales ventajas tiene que ver con el rápido crecimiento, bajo costo y su amplia disponibilidad.
Así es el nuevo bambú procesado
«Desarrollado sin productos químicos nocivos, como el formaldehído y los adhesivos tóxicos, y con cero emisiones de gases de efecto invernadero, Super Bamboo ofrece un enorme potencial para aplicaciones en la construcción, el diseño de interiores e incluso en campos avanzados como la ingeniería automotriz y aeroespacial», informa a través de su página web la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, centro que lidera un proyecto formado por investigadores de CityUHK y comercializado por Super Bamboo Limited, una empresa emergente cofundada en 2021 por el profesor Lu Yang (entonces del Departamento de Ingeniería Mecánica de CityUHK), el profesor visitante adjunto Dr. Fan Rong y el asistente de investigación Sr. Andy Wong.
«El bambú es un material compuesto natural, formado por celulosa (aproximadamente un 45%), hemicelulosa (un 24%) y lignina (un 26%). La celulosa es el componente más resistente de los tres, y el equipo de investigación descubrió que, al modificar la microestructura del bambú y aumentar la proporción de celulosa, podían incrementar su resistencia exponencialmente», informó la institución en un comunicado.
Además, desde esta universidad también han contado cómo se lleva a cabo el proceso de elaboración, que comienza sumergiendo tiras de bambú en una solución alcalina caliente para disolver los componentes más débiles de hemicelulosa y lignina. Después, estas tiras se comprimen en moldes metálicos tras aplicarle calor y presión para eliminar las burbujas de aire internas y reducir su grosor un 70%, aumentando su densidad. El resultado es «el único material de bambú en el mercado actual que no requiere pegamento, y esta innovación no solo reduce la huella de carbono, sino que también crea un material biodegradable de alto rendimiento que satisface la demanda de desarrollo sostenible».