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China no se conforma con cualquier cosa: ya tiene trenes a 650 km/h, pero su objetivo es superar los 1.000 km/h

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Cuando se trata de avances en ciencia y tecnología, China es el líder a nivel mundial. Un buen ejemplo es la construcción de infraestructuras ferroviarias, donde avanza a una velocidad que ningún otro país iguala.

En 2008, cuando acogió los Juegos Olímpicos de Pekín, contaba con apenas 120 kilómetros de alta velocidad. Hoy gestiona más de 45.000, más que cualquier otro país del mundo, y a mucha distancia de España, que roza los 4.500.

Ahora, los ingenieros chinos trabajan en una tecnología que podría hacer innecesario el uso del avión en distancias continentales: un tren de levitación magnética capaz de superar los 1.000 km/h dentro de un tubo de vacío.

China desarrolla trenes de 650 km/h y busca alcanzar los 1.000 km/h

El laboratorio Donghu, en la provincia central de Hubei, aceleró en junio de 2025 un vehículo de prueba de 1,1 toneladas hasta los 650 km/h en apenas 1.000 metros de pista, empleando levitación magnética y propulsión electromagnética.

El vehículo alcanzó esa velocidad en siete segundos, con un recorrido efectivo de 600 metros. Li Weichao, director del Centro de Innovación en Propulsión Electromagnética de Alta Velocidad del laboratorio, confirmó a China Media Group que se trata de la velocidad más alta registrada en el mundo para este tipo de tecnología.

Lo que hace singular la prueba es la longitud de la pista. Los ensayos convencionales de alta velocidad requieren entre 30 y 40 kilómetros de vía. El laboratorio Donghu usó sólo un kilómetro, lo que exige una precisión de medición y posicionamiento de hasta cuatro milímetros.

El vehículo no toca la vía en ningún momento, sino que flota sobre ella por repulsión electromagnética y, al no haber contacto físico, la única resistencia que debe vencer es la del aire.

Los 650 km/h no son el techo de la instalación. Li indicó que la velocidad operativa habitual prevista para la pista es de 800 km/h, y que la construcción completa debería quedar lista antes de que acabe 2025.

¿Cómo funcionan los trenes de levitación magnética en tubo de vacío?

El proyecto más ambicioso en este campo lleva el nombre de T-Flight, impulsado por CASIC, la Corporación de Ciencia e Industria Aeroespacial de China. La idea parte de combinar la levitación magnética con tubos de vacío, eliminando al mismo tiempo la fricción con la vía y la resistencia del aire.

Los imanes superconductores elevan el tren hasta 100 milímetros sobre el carril, diez veces más que en un maglev convencional, lo que aumenta la estabilidad a velocidades extremas.

En febrero de 2024, CASIC completó la primera prueba validada con levitación estable dentro de un tubo de baja presión, en una pista de dos kilómetros en la provincia de Shanxi. La empresa no reveló la velocidad exacta obtenida en esa prueba, al estar clasificada. El récord anterior, de 623 km/h, lo había establecido otro maglev chino en octubre de 2023.

El T-Flight avanza por fases. La primera tiene como objetivo los 1.000 km/h, para lo que el equipo planea extender la pista de pruebas hasta 60 kilómetros. Las fases siguientes apuntan a los 2.000 y los 4.000 km/h, velocidades supersónicas que compiten con los aviones militares más rápidos del mundo. A 1.000 km/h, el trayecto entre Pekín y Shanghái, unos 1.200 kilómetros, se cubriría en poco más de una hora.

El principal obstáculo no es la velocidad, sino el mantenimiento. Sostener el vacío parcial en cientos de kilómetros de tubo requiere juntas de dilatación cada 100 metros, y cada una es un punto potencial de fallo.

Cualquier descompresión a esas velocidades tendría consecuencias catastróficas. A eso se añade que no existe todavía ningún estándar de certificación ni protocolo de seguridad específico para este tipo de sistemas.

Japón es el rival más directo, con el Serie L0, que ostenta el récord mundial para trenes tripulados con 603 km/h, y una línea comercial en construcción entre Tokio y Nagoya prevista para 2035. En Europa, empresas como Hardt Hyperloop, en los Países Bajos, y Zeleros, con sede en Valencia, trabajan en versiones propias del concepto, aunque a velocidades y plazos más modestos.