Cataluña
Costa Brava

El pueblo de pescadores que cualquier amante de la comida debe visitar por lo menos una vez en la vida

Tossa de Mar es conocido por sus diferentes playas

Turistas y autóctonos se entrelazan durante todos los meses del año

Los pueblos de la Costa Brava ofrecen cantidad de gastronomía de territorio

La Costa Brava es un suelo azul para muchos. Turistas y autóctonos se entrelazan durante todos los meses del año. Vale la pena darse una vuelta por sus lugares como el pueblo de pescadores que tiene mar, vida, historia y gastronomía. Tossa de Mar es conocido por sus diferentes playas, pero tiene mucho más. su recinto amurallado a pie de mar es sobresaliente y puede verse desde diversos puntos y en especial mientras te remojas en la playa sintiéndote único.

Desde turismo de Tossa de Mar nos traen todos sus secretos. “Ofrece un paisaje único con una historia que inspira arte y cultura, tradiciones arraigadas, gastronomía y hospitalidad mediterránea”. Cada estación del año es un nuevo motivo para disfrutar del encanto de la población. Vive el despertar del bosque junto al mar en primavera; apasiónate con el verano azul del lugar y hasta puedes disfrutar de los últimos baños de mar en la calma del otoño; la magia de la montaña en invierno y sus platos ricos tanto frescos como algo más contundentes durante todo el año son un atractivo más.

Es el pueblo de pescadores al que querrás ir

El recinto amurallado de la Vila Vella

Declarado monumento histórico artístico nacional en 1931, el recinto amurallado de la Vila Vella es el emblema del municipio. Según turismo de la población, es el único ejemplo de población medieval fortificada que todavía existe en el litoral catalán.

Está construido a inicios del s. XIII para proteger a la población de los ataques de los piratas, conserva la casi totalidad de su área perimetral original, con muros almenados. El lienzo de muro distribuye cuatro torreones y tres torres cilíndricas rematadas por matacanes.

En el punto más alto de la Vila Vella había habido un castillo, que consistía en una torre de vigilancia y una estancia de planta rectangular. Actualmente ya no existe, pues su emplazamiento se usó para edificar el actual faro.

El interior de la Vila Vella es un espacio encantador de callejones estrechos con pavimento de cantos rodados, que en el momento de máximo esplendor (s. XV), integraba unas ochenta casas, muchas de las cuales aprovecharon el muro de la muralla como pared de fondo.

Además, alberga la antigua iglesia de Sant Vicenç, de estilo gótico tardío, construida en el s. XV, soy solo está el ábside y la sacristía que conservan la cubierta. En la cabecera, la vuelta ojival está sostenida por seis nervios que confluyen en la clave de vuelta decorada con la imagen de Sant Vicenç, patrón de la población.

Los amantes de la cocina tienen variedad de opciones

Los pueblos de la Costa Brava ofrecen cantidad de gastronomía de territorio, de mar, de marineros y pesca, gracias a los pescados traídos directamente a las lonjas de cada pueblo, y esto atrae la atención por su calidad. Hay cocina de siempre, junto a platos algo más nuevos y elaborados, influenciados por la nueva cocina mediterránea y también los toques internacionales.

Según Turismo de Tossa de Mar, ello se concentra en sabores típicamente mediterráneos, platos elaborados a la antigua manera de los pescadores, cuando salían a pescar y cocinaban a bordo de sus barcas, el gusto por la cocina tradicional  y  la  cocina  creativa  y,  por  encima  de  todo,  la  buena  comunión entre ambas sobre la mesa.

La cocina de Tossa se ha visto claramente marcada por las características del territorio donde se encuentra, entre el mar y la montaña, con un recetario que se ha transmitido de madres a hijas, pero en el ámbito de los oficios.

Hay una cocina basada en el pescado, pero con una importante presencia de verduras, frutas, legumbres y carnes, a menudo cocinados en cazuela, y con el toque final de los picadillos, que les confiere su sabor más característico. En el pueblo de pescadores con sabor a mar.

Algunas particularidades locales son los picadillos con chocolate que llevan los calamares rellenos con albóndigas al estilo de Tossa, o el “cim i tomba”, un plato muy sencillo que los pescadores preparaban en sus barcas cuando tenían que pasar muchas horas en el mar, pero que ahora se ha convertido en uno de los platos más populares de la gastronomía tossense.

A destacar que la receta del tradicional Cim i Tomba ha ido evolucionando, especialmente desde que se ha llevado a las mesas de los restaurantes.

Algunos restaurantes del pueblo de pescadores donde ir

Can Gol

La zona de la calle Portal es una de las mas animadas en cuanto a restauración con locales de historia. Aquí está Can Gol, donde hay tapas y platillos para compartir, pescados salvajes a la brasa y arroces, siguiendo la filosofía tosense y unos ingredientes de la más alta calidad que cocinamos con todo el conocimiento que nos ha transmitido nuestra familia.

Can Simon

Ubicado en una antigua casa de pescadores construida alrededor del año 1700, en el corazón del casco antiguo de Tossa de Mar. Con una decoración clásica y acogedora, nuestro restaurante está dividido en dos niveles para ofrecerles un ambiente íntimo y confortable.

Santa Marta

Es una casa de la familia con mucha historia. Tratan el mejor producto que nos da la tierra, el mar, las estaciones del año y los transmiten a su cocina y ello lo convierten en una agradable experiencia creando platos con pasión, respeto y estima.