Cataluña
Aves en Barcelona

De mascota exótica a amenaza: en Barcelona estos animales campan a sus anchas y el ayuntamiento las vigila

En las últimas décadas, Barcelona ha experimentado un aumento notable de cotorras

Han pasado de mascota exótica a albergar parques, jardines y calles

Su crecimiento en Barcelona se debe principalmente a antiguas liberaciones y

Con la llegada del invierno, los árboles de Barcelona pierden sus hojas y dejan al descubierto una realidad cada vez más visible: los grandes nidos de cotorras que coronan ramas y farolas. Coincidiendo con la época de poda, estas estructuras llaman la atención de vecinos y viandantes, que observan cómo estas aves verdes se han integrado plenamente en el paisaje urbano. Han pasado de mascota exótica a albergar parques, jardines y calles. Son animales que campan a sus anchas, pudiendo catalogarse como plaga.

El contraste entre el cielo gris y el bullicio de sus chillidos convierte a las cotorras en protagonistas involuntarias de la temporada fría. Su presencia ya no es anecdótica, sino un fenómeno consolidado que invita a reflexionar sobre su expansión en la ciudad. En las últimas décadas, Barcelona ha experimentado un aumento notable de cotorras. Según el Ayuntamiento de Barcelona «Es un ave exótica que se ha convertido en invasora en Barcelona. Las especies con mayor población y repercusión son la cotorra ventigrís (Myiopsitta monachus), originaria de Sudamérica, y la cotorra de Kramer (Psittacula krameri), originaria del África subsahariana y de la India».

Las especies que han pasado de mascota exótica a ser amenaza

Su crecimiento en Barcelona se debe principalmente a antiguas liberaciones y escapes de ejemplares procedentes del comercio de mascotas, a la ausencia de depredadores naturales y a la gran disponibilidad de alimento en parques y jardines urbanos.

Además, el clima mediterráneo, con inviernos suaves y abundancia de zonas verdes, favorece su supervivencia durante todo el año. Estas aves destacan por su plumaje verde brillante, su tamaño mediano y su carácter sociable y ruidoso.

Se alimentan de semillas, frutos, flores y restos de comida, y se reproducen con facilidad, formando colonias numerosas y estables que incrementan su presencia generación tras generación.

¿Por qué hay cada vez especies que eran mascota exótica en Barcelona?

El aumento de cotorras en Barcelona no es casual. Se trata de un proceso que combina factores ambientales, urbanos y humanos. Las principales causas incluyen:

Liberación y escape de mascotas exóticas

Muchas cotorras proceden del comercio de aves exóticas en las décadas pasadas. Ejemplares escapados o liberados encontraron en la ciudad un entorno favorable para sobrevivir y reproducirse.

Clima mediterráneo

Los inviernos templados reducen la mortalidad y facilitan la cría durante buena parte del año.

Ausencia de depredadores naturales

En su hábitat de origen existen rapaces y otros animales que controlan sus poblaciones. En Barcelona, la presión de depredación es mucho menor.

Abundancia de alimento

Parques, jardines, cultivos periurbanos y restos de comida humana ofrecen recursos constantes.

Gran capacidad reproductiva

Son aves prolíficas, con varias crías por temporada, lo que acelera el crecimiento poblacional.

Las características de las cotorras en Barcelona

Aspecto físico

Plumaje verde brillante, tamaño mediano y cola larga. La de Kramer presenta un característico collar oscuro en los machos.

Alimentación variada

«Las cotorras tienen una dieta variada basada en semillas, flores, hojas, frutos y larvas de insectos, que les permite alimentarse de muchas fuentes diferentes, tanto en árboles como en el suelo», explica el Ayuntamiento de Barcelona.

Vida en colonias

Son aves sociales que se organizan en grupos numerosos.

Reproducción frecuente

Pueden criar una o dos veces al año, con puestas de varios huevos. «Es una especie monógama, con parejas que con frecuencia forman vínculos durante toda la vida. La hembra pone entre cuatro y ocho huevos», afirma el consistorio.

Por qué lo que era una mascota exótica pasa a reproducirse en Barcelona

La ciudad reúne condiciones ideales para estas aves invasoras. Combina amplias zonas verdes, arbolado abundante y temperaturas moderadas durante todo el año. Además, la estructura urbana ofrece múltiples puntos elevados donde instalar sus nidos sin apenas molestias.

La actividad humana también juega un papel importante. La presencia constante de personas reduce el riesgo de depredadores y genera oportunidades alimenticias. A diferencia de otras especies más sensibles, las cotorras toleran el ruido, la contaminación y el movimiento continuo.

Esta plasticidad ecológica explica por qué su población sigue creciendo en distintos barrios de la ciudad y su área metropolitana.

Los nidos: tamaño, peso e impacto en el tráfico

Uno de los elementos más llamativos es el tamaño de sus nidos. A diferencia de otras aves, la cotorra construye nidos comunales con ramas entrelazadas que pueden superar el metro de diámetro y llegar o incluso sobrepasar los 100 kilos de peso. En su interior se distribuyen varias cámaras independientes donde viven distintas parejas.

Estos nidos suelen instalarse en árboles altos, palmeras, torres eléctricas o estructuras urbanas. Su peso puede provocar la rotura de ramas. Cuando esto ocurre, pueden caer fragmentos al suelo, afectando el paso de peatones o vehículos.

Por este motivo, los servicios municipales realizan revisiones periódicas. «Las actuaciones se centran en los nidos durante la época de poda y en aquellos que presentan riesgo de caída», asegura el Ayuntamiento, respecto a su actuación frente a la situación.