Corpus Christi

La curiosa tradición catalana del Corpus Christi es desconocida para la mayoría de españoles y tiene como protagonista al huevo

Corpus Christi huevo
La curiosa tradición catalana del Corpus Christi es desconocida para la mayoría de españoles y tiene como protagonista al huevo
Blanca Espada

El Corpus Christi que se celebra hoy jueves 4 de junio suele asociarse a procesiones, calles que casi siempre están engalanadas con alfombras de flores y actos religiosos que se repiten en muchas ciudades de España. Pero en Cataluña ocurre algo distinto, algo que sorprende a quien lo descubre por primera vez y que, curiosamente, tiene un huevo como protagonista. Se conoce como Ou com balla y tiene siglos de historia.

Cada año, cuando llegan los actos por el Corpus Christi en Cataluña y aunque no es una jornada festiva, se celebra el tradicional Ou com balla, en el que se puede ver un como un huevo suspendido en el aire, va girando sobre el chorro de una fuente como si desafiara cualquier lógica. La escena es tan llamativa que quien pasa por delante se detiene casi por instinto ya que si no eres catalán, cuesta entender qué está pasando. Sin embargo como decimos, es una tradición que tiene siglos y aunque no se sabe exactamente cómo se originoó, tiene algo especial que ha hecho que haya perdurado y que siga atrayendo las miradas de locales y extranjeros cada vez que llegan las fechas del Corpus.

Cataluña celebra el Corpus Christi con un huevo que baila

El nombre lo dice todo: Ou com balla, es decir, huevo como baila y para lograr el efecto de que parezca que realmente está bailando encima del chorro del agua, lo que se hace es que se vacía un huevo, se coloca con cuidado sobre el chorro de una fuente y, de pronto, empieza a girar sin caerse. Y lo más sorprendente es que no está sujeto con nada y no existe un truco. Lo único que hay es agua en movimiento y un equilibrio bastante delicado que hace que el huevo se mantenga ahí, dando vueltas durante minutos o de hecho, el tiempo que se quiera y hasta que se apague el chorro.

Quien no lo ha visto nunca suele pensar que hay algún mecanismo escondido. Pero no, ya que es pura física. El huevo se vacía con cuidado haciendo un pequeño orificio y sólo así deja de tener peso y es capaz de ser impulsado por el agua y mantenerse dando vueltas. Además se dice que suele añadir una pequeña película de cera, para que no resbale tanto con el agua y no acabe cayendo.

De patios antiguos a rincones escondidos de la ciudad

Esta costumbre que se celebra en días como el de hoy no aparece además en cualquier sitio. Suele encontrarse en patios interiores, claustros o espacios históricos que, además, se decoran con flores y elementos naturales. Eso hace que el conjunto tenga un aire muy cuidado, casi íntimo.

En Barcelona es donde más se ve. De hecho, uno de los lugares más conocidos para verlo es la Catedral de Barcelona, donde cada año se monta en su claustro y se convierte en uno de los puntos más visitados durante estos días. También se puede encontrar en otros espacios como el Monasterio de Pedralbes o en patios de edificios históricos que normalmente pasan desapercibidos, pero que durante el Corpus abren sus puertas y cambian completamente de aspecto.

 

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Una tradición con siglos detrás (aunque no lo parezca)

Aunque pueda parecer algo moderno o incluso improvisado, lo cierto es que el Ou com balla tiene bastante historia. Se sitúa su origen alrededor del siglo XV, lo que significa que lleva siglos repitiéndose prácticamente igual a pesar de que no existe un único relato sobre cómo empezó. Algunas teorías hablan de simbolismo religioso, otras de simples juegos visuales que con el tiempo se integraron en la festividad. Lo curioso es que, pese al paso de los años, no se ha perdido y la tradición se mantiene intacta.

El simbolismo que no se ve a simple vista

Detrás de la imagen hay también interpretación ya que se dice que el huevo suele relacionarse con la vida, con lo que empieza, con lo que está por nacer. El agua, por su parte, se asocia a lo que fluye, a lo que continúa. Juntos encajan bastante bien dentro del contexto del Corpus Christi, que gira en torno a ideas de renovación y celebración religiosa. De hecho, hay quien ve en el huevo una representación simbólica de la forma de la hostia. Pero no hace falta entrar en ese nivel para disfrutarlo ya que a mucha gente simplemente le sorprende y le basta con eso.

Lo curioso es que mucha gente llega a verlo sin saber que existe ya que es fácil que si hoy te encuentras un patio abierto en Barcelona, o en otros rincones de Cataluña, y entras, te encontrarás seguramente un huevo danzando en lo alto de una fuente. No es algo que se anuncie con grandes carteles, es una tradición sencilla, que no busca llamar la atención pero que se ha mantenido y que sigue sorprendiendo año tras año, incluso a los que la conocen.

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