Baja laboral

Es oficial: la nueva obligación de la Seguridad Social a los trabajadores que estén de baja a partir de septiembre

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Blanca Espada

La manera en la que se hacen trámites hoy en día con la Administración ya no es como hace apenas unos años. En muchos casos ni siquiera hace falta acudir de forma presencial a una oficina, algo que para mucha gente ya es lo normal, aunque todavía hay quien prefiere hacerlo como antes. Sin embargo, herramientas como Cl@ve o el certificado digital han ido ganando terreno poco a poco, y hoy permiten resolver bastantes gestiones sin la necesidad de que nos tengamos que mover de casa, y cada vez se suman más trámites con este modelo, tal y como ocurrirá en Septiembre.

En concreto, es algo que tiene que ver con la manera en la que se reciben algunas notificaciones, ya que a partir del 1 de septiembre, aquellos que se encuentren de baja médica, o estén tramitando ciertas prestaciones van a notar la diferencia. No es que cambie el contenido de lo que comunica la Seguridad Social, pero sí la forma en la que llega. Y ahí está el matiz importante dado que la vía electrónica pasa a ser la principal, lo que en la práctica obliga a estar más pendiente del móvil o del correo. Hasta ahora, mucha gente esperaba la carta en casa sin preocuparse demasiado, pero a partir de este cambio, eso ya no va a funcionar igual.

Qué cambia a partir de septiembre en las bajas médicas

La medida aparece recogida en la Orden ISM/541/2026 y afecta a varios trámites habituales dentro de la Seguridad Social. Entre ellos están las bajas médicas, las incapacidades permanentes o las lesiones permanentes no incapacitantes. En todos estos casos, el papel va a dejar de ser la vía principal y pasa a tener más peso la notificación electrónica. En la práctica, veremos como las resoluciones se van a subir a la Sede Electrónica de la Seguridad Social, donde el usuario tendrá que entrar para consultarlas. Eso sí, antes recibirá un aviso, bien por correo electrónico o por SMS, según los datos que tenga registrados.

No es un cambio menor si bien a partir de ese momento en el que recibamos la notificación, el trabajador tiene que estar pendiente de esos avisos para no perder plazos. Antes todo llegaba por carta y era más difícil que pasara desapercibido, pero ahora, si no se revisa a tiempo, la responsabilidad recae mucho más en el propio usuario.

¿Van a desaparecer las cartas en papel?

Una de las dudas más habituales es si este cambio supone el fin definitivo de las cartas tradicionales. La respuesta es no, al menos por ahora. La nueva normativa no elimina el papel, sino que establece una prioridad clara por la comunicación electrónica en determinados procedimientos. Desde el Ministerio se considera que, en este tipo de casos, los usuarios ya disponen de medios suficientes para acceder a las notificaciones digitales. Por eso se impulsa este modelo, que además permite acortar tiempos y simplificar la gestión administrativa. Aun así, ambas vías seguirán conviviendo durante un tiempo.

En la práctica, esto significa que el papel queda en un segundo plano, pero no desaparece. Habrá situaciones en las que se siga utilizando, especialmente cuando no sea posible garantizar el acceso digital del usuario o cuando así lo requiera el procedimiento.

Qué pasa si no puedes acceder a la vía electrónica

Otro de los puntos que recoge la norma es qué ocurre con las personas que no tienen facilidad para manejar herramientas digitales. En este sentido, la Seguridad Social mantiene la posibilidad de ofrecer asistencia presencial a quienes lo necesiten. Los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) seguirán prestando apoyo para acceder a estas notificaciones o para resolver cualquier duda relacionada con los trámites. Es decir, aunque la vía electrónica sea prioritaria, no se deja completamente de lado la atención presencial. Este aspecto es importante, porque evita que determinados colectivos queden fuera del sistema. El cambio busca modernizar la gestión, pero sin eliminar del todo las alternativas tradicionales, al menos en esta fase.

Un «pequeño» cambio pero que nos obliga a estar más atentos

Más allá del debate sobre el papel o lo digital, lo cierto es que esta medida introduce una pequeña obligación práctica para los trabajadores que ya mencionamos:  estar atentos a las notificaciones electrónicas. No hacerlo puede suponer perder información relevante o incluso plazos administrativos que serán importntes. En ese sentido, el cambio no es sólo tecnológico, sino también de hábitos. Quien tenga una baja médica o esté tramitando una prestación tendrá que revisar con más frecuencia su correo o su acceso a la Sede Electrónica.

No es un giro radical, pero sí un paso más en una tendencia que lleva tiempo consolidándose. La Administración avanza hacia lo digital, y los usuarios, poco a poco, tienen que adaptarse a esa nueva forma de relacionarse con ella.

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