Castilla y León
ELECCIONES EN CASTILLA Y LEÓN

Castilla y León deja el mayor peso electoral a la generación del ‘baby boom’: decide hasta 15 escaños

La población entre 60 y 69 escaños representa el 18% del electorado en la región castellanoleonesa

Castilla y León deja el mayor peso electoral a la generación conocida como del baby boom. Son alrededor de 335.000 los electores de entre 60 y 69 años los que deciden hasta 15 escaños en las Cortes regionales. Juntos representan el 18% del electorado, el rango de edad con más porcentaje de entre toda la población que tiene en sus manos decidir el futuro del Gobierno autonómico.

En un territorio marcado por el envejecimiento y la fuga de población joven, los baby boomers —personas que nacieron entre finales de los años cincuenta y mediados de los años sesenta— se han convertido en el grupo que presenta una mayor capacidad para inclinar los resultados electorales. En el caso de la región castellanoleonesa, su poder de decisión estaría en la asignación de hasta 15 procuradores –que es la denominación oficial de los diputados autonómicos en Castilla y León–.

Lo cierto es que Castilla y León es, junto a Asturias, una de las más envejecidas de toda España. También se cuentan entre las regiones europeas con mayor porcentaje de población de mayores de 60 años.

La emigración juvenil, la baja natalidad y el aumento de la esperanza de vida han provocado que las personas de más edad concentren la mayor parte del censo electoral. Y dentro de ella, son los mayores de entre 60 y 69 años los que representan el sector de población más amplio.

Este grupo se encuentra además en una etapa vital en la que la participación suele ser mucho más elevada que las demás. Son más activos, más conscientes de la situación política y económica; muchos de ellos están jubilados o a las puertas de estarlo. Se trata, además, de una generación que tiene un vínculo más fuerte con el territorio; de hecho, un alto porcentaje reside en municipios medianos o pequeños donde el peso de cada voto, que se traduce en escaños mediante la ley d’Hondt, varía a la hora del reparto de los asientos del Parlamento regional.

Hasta 15 escaños en juego

Según los últimos datos ofrecidos por el censo de la Junta, son un total de 335.235 personas, es decir, el 18% del electorado, las que decidirían con su sentido de voto hasta 15 procuradores en las Cortes regionales en el conjunto de las nueve provincias que conforman Castilla y León. Estos escaños, que no por norma, suelen ser en ocasiones los últimos en asignarse en cada circunscripción electoral y se deciden por márgenes relativamente cortos entre partidos.

La clave es, por su parte, la alta participación, dado que las personas de mayor edad acuden más a votar que los jóvenes; la distribución territorial, al residir muchos de ellos en provincias donde el número de escaños es reducido; y las diferencias políticas con generaciones posteriores, al ser una generación que ha vivido el fin de la dictadura, la Transición o que tiene fidelidades políticas más estables o tradicionales.

Así, mientras los baby boomers concentran el mayor peso electoral en la región castellanoleonesa, las generaciones más jóvenes tienen un peso mucho menor en el censo de Castilla y León. Son 319.253 los electores que se encuentran entre los 18 y los 34 años; es decir, el 16% de la población. De hecho, se achaca al efecto de la emigración hacia otras comunidades o al extranjero en búsqueda de oportunidades laborales el hecho por el que se ha reducido significativamente este sector de la población.

Además, la participación de los votantes más jóvenes suele ser más irregular. Un contraste, por tanto, que amplifica aún más la influencia de los electores de mayor edad que acuden a votar con más asiduidad.

Impacto de los partidos

La importancia de la generación del baby boom también tiene su reflejo en las estrategias que implementan los distintos partidos políticos. De hecho, las campañas electorales en Castilla y León han tendido a poner en los últimos años más énfasis en temas que afectan especialmente a estos grupos de edad: pensiones y la sostenibilidad del sistema, sanidad y servicios sociales, infraestructuras y transporte en zonas rurales o políticas contra la despoblación.