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Alimentación navideña para embarazadas. ¿Qué comer y qué no?

La alimentación es uno de los aspectos que más debe cuidar cualquier mujer en el momento que descubre que está embarazada, ya que debe eliminar de la dieta productos que pueden ser perjudiciales para su salud y para la del bebé.

Una medida esa que se hace especialmente dura para las gestantes ahora que llega la Navidad, ya que tendrán que evitar tomar ciertos platos y alimentos concretos que les encantan, pues podrían hacer que tuviera que hacerle frente a problemas de listeriosis y toxoplasmosis, por ejemplo.

¿Qué hacer entonces? Básicamente seguir los consejos que mostramos a continuación desde BabyAffinity, que vienen a ser una estupenda guía para las embarazadas sobre qué comer y qué no durante estas fiestas:

Carnes y pescados crudos

En las fiestas navideñas es habitual que en las mesas de cenas familiares o comidas de empresa se opte por presentar platos con carne y pescados crudos, tales como el carpaccio, los patés, el salmón ahumado o el jamón. Productos que, bajo ningún concepto, deben ser ingeridos por la futura mamá ya que los mismos entrañan un serio peligro, como sería la mencionada listerioris que puede traer consigo desde un aborto hasta infecciones graves para el feto.

Esta medida se extiende también a otros embutidos crudos como pueden ser la caña de lomo, el chorizo o el salchichón.

Y eso sin pasar por alto que tampoco puede tomar tartar, ceviche o caviar. En todos estos casos es elevado el peligro de sufrir algunas de las consecuencias nefastas citadas.

¡Ojo con los lácteos!

Precisamente por el mismo motivo que en el caso anterior, la gestante debe tener mucho cuidado a la hora de tomar lácteos o recetas que hayan sido elaborados con estos. En este sentido, debe saber que sólo puede tomar los que se hayan preparado haciendo uso de leche que esté pasteurizada.

Por esa razón, tiene totalmente prohibido comer quesos tales como el Cabrales, el Roquefort, el Brie, el Camembert o el Feta.

El marisco

Uno de los productos estrella en estas fechas es el marisco en toda su variedad. ¿Las embarazadas pueden comerlo? Sí, pero únicamente el que esté cocido, nada de tomarlo crudo porque correrían el riesgo de verse afectadas por lo que se conoce como anisakis. Y eso sin pasar por alto que, además, también deben controlar la cantidad que comen para poder mantener a raya lo que es su colesterol y otros valores importantes de su salud.

¿Champán o cava?

En las reuniones navideñas es habitual que la comida o la cena concluya con un brindis común mediante champán o cava. Sin embargo, la embarazada no puede participar en el mismo con una copa de alcohol, porque este puede perjudicar seriamente la salud del bebé. Por eso, este año deberá dejar llevarlo a cabo con cualquier otra bebida que no sea alcohólica.

Para facilitar la digestión

Entre los productos que sí están permitidos que coma la gestante y que, además, le ayudarán a poder realizar una mejor digestión se encuentra la piña. Esta es una fruta muy rica y habitual en las comidas y ceñas navideñas que podrá tomar sin problemas, ya que resulta sabrosa y ligera, al tiempo que contribuye a reducir la retención de líquidos.

De la misma manera, puede optar por ingerir alguna ensalada que resulta más ligera, pero eso sí, siempre y cuando se haya preparado en casa pues es necesario que todos sus ingredientes se laven de forma especial haciendo uso de diversos productos específicos que se venden en supermercados y farmacias.

¿Y los dulces navideños?

¿Qué sería la Navidad sin dulces tales como el turrón, los mazapanes o los polvorones? Estos van unidos indisolublemente a las fiestas por lo que la embarazada tendrá la tentación de comerlos. Y puede hacerlo sin ningún tipo de problemas, siempre que se hayan elaborado sin productos como la citada leche no pasteurizada que pueda poner en peligro su salud.

En este caso, lo que sí es importante es que no debe abusar de su ingesta. Es decir, es importante que no se exceda comiéndolos porque debe controlar su peso, en pro de evitar que pueda sufrir la diabetes gestacional, que es tan peligrosa para la madre y también para su feto.

Infusiones

Para acabar una comida o cena navideña en muchos hogares se suele optar por una infusión que resulte digestiva. La embarazada, por supuesto, podrá tomarla como los demás para evitar la sensación de pesadez y para poder facilitar que pueda dormir de la manera más adecuada.

Eso sí, es importante que evite decantarse por la infusión de menta-poleo que, por sus características y propiedades, no está recomendada para las gestantes. En concreto, tanto esa como la de ruibarbo no debe tomarlas porque se considera que pueden provocar contracciones en el útero.