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El joven que celebró el Mundial haciendo trompos y chocándose contra tres coches en Mallorca conducía una bestia deportiva

El conductor, que no tiene carnet de conducir, iba al volante de un BMW M2 Competition, un modelo de alto rendimiento

El joven de 32 años y de nacionalidad española que protagonizó una temeraria celebración del Mundial con su coche por las calles de la localidad de Can Picafort (Mallorca) no lo hizo con un vehículo cualquiera, sino que iba al volante de un BMW modelo M2 Competition, una auténtica bestia deportiva de alto rendimiento.

Tal y como informó OKBALEARES este pasado lunes, el conductor perdió el control del vehículo mientras realizaba maniobras de derrape y terminó estrellándose contra varios coches que permanecían correctamente estacionados. Además, el turismo implicado estaba a nombre de su hermana.

Testigos presenciales aseguran que el vehículo llevaba horas recorriendo las calles de Can Picafort completamente decorado para la ocasión. La carrocería había sido pintada con los colores de la bandera española y el coche lucía una gran enseña nacional coronada por la conocida silueta del toro, convirtiéndose en uno de los protagonistas de la fiesta improvisada que se vivía en la localidad tras el pitido final.

Sin embargo, la imagen festiva pronto dio paso al miedo. Según diversas fuentes municipales, el joven comenzó a realizar acelerones, derrapes y trompos en plena vía pública, aprovechando el ambiente de celebración para exhibir sus habilidades al volante. Cada maniobra levantaba más expectación, pero también aumentaba el riesgo para quienes seguían la celebración desde las aceras.

El momento más crítico se produjo sobre las 01:20 horas en la calle Isabel Garau, donde el conductor perdió completamente el control del turismo mientras realizaba uno de los derrapes. El vehículo salió despedido y acabó impactando violentamente contra un coche estacionado, provocando un efecto en cadena que afectó a otros vehículos aparcados en la zona.

El estruendo alertó inmediatamente a los vecinos, que salieron de sus viviendas pensando que se había producido un accidente de mayor gravedad. Afortunadamente, el siniestro ocurrió en un momento en el que no había peatones cruzando por la zona, evitando así que el balance fuera mucho más dramático.

Aunque la colisión fue especialmente aparatosa y los daños materiales fueron importantes, el incidente se saldó sin heridos, un desenlace que muchos califican como un auténtico milagro teniendo en cuenta la velocidad y el tipo de maniobras que, presuntamente, estaba realizando el conductor.

Fuentes cercanas al municipio explican que el joven no era precisamente un desconocido para muchos vecinos. Al parecer, era habitual verle realizando derrapes y maniobras de conducción agresiva en diferentes puntos de la localidad, una conducta que ya había generado numerosas críticas entre residentes preocupados por la seguridad vial.

Tras el accidente, las fuerzas de seguridad iniciaron una rápida actuación para localizar al conductor. Según fuentes próximas a la investigación, la Guardia Civil procedió a su detención y posteriormente lo puso a disposición de la Policía Local de Santa Margalida, competente en materia de tráfico.

Las investigaciones confirmaron que el arrestado nunca había obtenido el permiso de conducir, una circunstancia que agrava notablemente su situación judicial. Asimismo, los agentes comprobaron que el vehículo con el que protagonizó el accidente estaba registrado a nombre de su hermana.

Además de conducir sin haber obtenido nunca el carné, la Policía Local le atribuye los presuntos delitos de conducción temerariaconducir sin haber obtenido nunca el permiso y abandono del lugar del accidente, al considerar que intentó marcharse tras la colisión.