OkBaleares
Entrevista al presidente de Vox en Baleares (II PARTE)

Gabriel Le Senne (Vox): «Multan por fondear y dejan que entren las pateras al mismo tiempo por al lado»

"Si dejamos que sigan las fronteras abiertas y que se incumpla la ley, vamos a acabar siendo una minoría"

En la presente entrega de la entrevista concedida a OKBALEARES, Gabriel Le Senne arremete con contundencia contra la inmigración ilegal. No en vano es el asunto prioritario en la agenda política de Vox. Señala algunas paradojas en respuesta a este digital.

PREGUNTA.- En distintas ocasiones ha alertado usted de la sustitución de los españoles. Habla de dos causas: la baja natalidad y la inmigración desaforada, desmesurada. ¿En qué se basa para llegar a esa conclusión?

RESPUESTA.-Claro, esto la izquierda dice que es una teoría conspiranoica, el «Gran Reemplazo». Pues yo diría que no es ninguna teoría, sino que es un hecho. Es un hecho al que estamos asistiendo y que todo el mundo está viendo. Aquí en Palma lo estamos viendo, y ahora que con el partido recorro pueblos del interior de la isla, también se está viendo. Entonces, la baja natalidad es un fenómeno que está pasando en todos los países desarrollados. Yo creo que influye la ideología y que algunos impulsan la ideología para conseguir ese efecto, pero además la propia prosperidad y los medios que ha desarrollado la humanidad pues nos conducen a ese problema. Creo que es un problema gravísimo que hay que abordar y que, por ejemplo, la Iglesia debería abordar mucho más; está vinculado a una crisis de la familia y del matrimonio. Por tanto, creo que esto es un tema fundamental para la Iglesia, que debería poner ahí la lupa y no la pone. Pero bueno, yo no voy a hablar de la Iglesia, sino de la política.

P.-Y del otro tema, la inmigración.

R.-Sí, pero es que en todos los discursos del 1 de marzo, el Día de Baleares, he sacado este tema porque yo creo que…

P.- También le han llovido críticas.

R.- Sí, pero yo creo que es un tema partidista. Es decir, que hay pocos niños es un hecho y no debería ser ningún problema para nadie decir «oiga, hay un problema».

P.- Es el invierno demográfico del que habla todo el mundo.

R.- Todo el mundo habla. Y el envejecimiento, y las pensiones… Entonces, ¿qué vamos a hacer sobre esto? ¿Se puede hacer algo? Yo simplemente he puesto ese tema sobre el tapete porque lo están ignorando. ¿Y por qué lo están ignorando? Pues porque a algunos les parece bien, eso pienso yo. Ahí ya entramos en el terreno de la conspiración; bueno, hay opiniones, pero que tenemos un problema de que hay pocos niños, eso es así. Vamos a tener escuelas que lo van a pasar mal, universidades… eso va a ir llegando al mercado laboral. Ellos mismos lo dicen y conectan con el otro fenómeno: «no, es que como hay pocos niños tenemos que importar inmigrantes». Ah, cojonudo. ¿Y esa es la solución óptima? ¿Y qué pasa si primero…? ¿Cuántos inmigrantes necesitamos para reemplazar a esos niños? Reemplazar… ellos mismos están hablando de reemplazo. Estamos reemplazando los niños que nos faltan con inmigrantes venidos de fuera. ¿Eso realmente es un sustituto idóneo? Porque esos niños que no nacen al final son familias que no van a tener quien los cuide cuando sean ancianos, y eso no se puede sustituir. Y luego estamos sustituyendo jóvenes preparados que hemos formado nosotros en nuestras universidades y se están yendo a otros países más ricos porque pagan mejor.
Se están yendo nuestros jóvenes preparados, nuestro capital humano se está yendo y estamos trayendo, en cambio, otros jóvenes no formados con una mano delante y otra detrás. Entonces, ¿qué está pasando? Y luego culturalmente, además, muy distintos a nosotros. Porque claro, la formación no es solo la formación universitaria, es también educación. Estamos viendo muchos problemas de convivencia, por ejemplo en los autobuses o en el metro; claro, porque viene gente que no es educada. No sé qué filósofo lo decía el otro día en un vídeo muy bueno en X: «es que la educación es un tesoro». Tener a gente educada… y eso también conecta con otras cosas que hemos dicho. Yo creo que hay que defender la buena educación, eso es fundamental. Si perdemos el civismo, la urbanidad… eso nos hunde como país. Y claro, si tú traes gente de países subdesarrollados que no han tenido ningún tipo de educación, eso no lo traen, no tienen esos frenos. Tanto que hablamos de la no violencia… pues eso, la gente que no tiene una educación es mucho más violenta.

P.- Su partido ha ido difundiendo en los últimos tiempos unos vídeo-paseos por distintos pueblos de Mallorca que protagoniza usted con vecinos que le cuentan las cosas que les inquietan y les preocupan. ¿Si tuviera que hacer un ranking, cuáles son las tres cosas que más preocupan a la gente según el análisis que ha hecho de todo ese trabajo?

R.- Pues yo creo que lo que más preocupa a la gente con la que yo he hablado es sin duda la seguridad. Por esto que estábamos hablando: porque en pueblos del interior de Mallorca como Sa Pobla, Felanitx o ciudades como Manacor, ha llegado tanta gente nueva de golpe y tanta gente tan distinta que están provocando problemas serios de convivencia. Y eso se nota hasta en la educación, en que no ceden el paso a los ancianos o lo que sea, por poner un ejemplo. No digo que sea este, pero la delincuencia se está incrementando y sobre todo delitos graves. Por ejemplo, últimamente mi partido está poniendo de manifiesto quizás la estadística más escandalosa: que se han triplicado o más que triplicado las violaciones y agresiones sexuales desde que Sánchez es presidente. Y esto es una estadística brutal. Me temo que la mayoría de la gente todavía no la conoce. Entonces, ¿cómo pueden hablar tanto de feminismo y acusarnos a nosotros de misóginos cuando está ocurriendo este fenómeno ante nuestros ojos? ¿Y qué está pasando? Que lo están ocultando. Porque uno de los problemas fundamentales que tenemos en esta sociedad es que los medios de comunicación son medios de parte que están al servicio del poder, entonces ponen el foco en lo que interesa al poder y ocultan lo que no interesa. Hay que poner sobre el tapete este problema, como el que hablábamos antes de la natalidad. Es que son problemas gravísimos que no están en el foco.

P.- Desde que usted accedió a la presidencia del Parlament —por buscar una fecha de referencia— hasta hoy, han entrado 20.000 inmigrantes ilegales en patera a las Islas Baleares. En un momento dado, su partido, Santiago Abascal, decidió romper todos los acuerdos en las comunidades autónomas precisamente para no aceptar más, pero creo que con el paso del tiempo hemos llegado a la evidencia de que esto solo se arregla en el gobierno central. Aquí en el Consell de Mallorca…

R.- Sí, pero todo suma. Todo suma y yo creo que ha sido un éxito ese movimiento estratégico. Y mire usted cómo ha cambiado el discurso público en estos tres años. Uno de los grandes éxitos que creo que hemos tenido es que hemos movido el debate público en este tema, por ejemplo, y el Partido Popular se ha aproximado mucho a nuestras posiciones, lo que demuestra que tenemos razón. Es fundamental este tema porque estamos en una carrera contrarreloj: si dejamos que sigan las fronteras abiertas y que se incumpla la ley de este modo totalmente generalizado, vamos a acabar siendo una minoría. Entonces ya no va a ser, como dice la Iglesia Católica, que los inmigrantes tienen que integrarse en la sociedad a la que llegan, sino que nos vamos a tener que integrar nosotros en la suya. Y esto es de sentido común. También me duelen algunas cosas que dicen algunos jerarcas de la Iglesia Católica.

P.- El obispo de Mallorca, se refiere a él.

R.-  Entre otros. Pero no es el único, ni mucho menos. A mí es una perspectiva buenista que me preocupa mucho, porque el catecismo dice que los inmigrantes se tienen que integrar en la sociedad a la que llegan y los gobernantes tenemos que aplicar la prudencia en todo lo que hacemos. Cuando nosotros decimos que hay que respetar las leyes —que no es nada del otro mundo decir que se han de respetar las leyes—, que no puede ser que se esté multando a la gente por fondear en la posidonia y dejando que entren las pateras al mismo tiempo por al lado… eso la gente lo ve. A mí viene la ley con la lupa a decirme «estás incumpliendo la letra pequeña del apartado 15», y al mismo tiempo se están permitiendo las violaciones más flagrantes de la gente que llega en patera o en avión y se queda, y nadie le dice nada. O de la gente que ocupa casas y la justicia está colapsada e incluso se dictan normas a nivel nacional para protegerles y que no se les pueda echar. Hay que tener un poquito de sentido común, que es el eslogan de mi partido y creo que es muy ajustado a la realidad.