El cinismo del PSOE balear: exige a Prohens más inversión para un transporte gratuito mientras Sánchez no paga ni la mitad
Reclama "más financiación" para los consells de Menorca, Ibiza y Formentera, pero a cargo de los contrubuyentes de Baleares
Instan al Govern a garantizar las inversiones necesarias para la modernización, ampliación e incremento de las frecuencias

El cinismo del PSOE balear: exige al Govern del PP de Marga Prohens más inversión para un transporte gratuito, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez no paga a Baleares, ni la mitad de su coste, que recae en el Govern, consells insulares y Ayuntamiento de Palma. El importe total de la gratuidad del transporte público en Baleares en 2025 fue de más de 150 millones, de los que sólo 63 paga el Ejecutivo de Sánchez, ni la mitad, por tanto.
Pero lejos de reclamar al Gobierno de Sánchez que cumpla con sus aportaciones y cubra el coste de la gratuidad, los socialistas de Baleares dirigen sus críticas al Govern al que exigen «una mayor financiación», claro está a cargo de los contribuyentes de las Islas.
Por ello han presentado una proposición en la que exigen al Govern «incrementar la financiación de la competencia de transporte público terrestre» de los consells de Menorca, Ibiza y Formentera (en Mallorca es competencia del Govern) mediante la revisión del coste efectivo del traspaso, con el objetivo de «garantizar las inversiones necesarias para la modernización, ampliación e incremento de las frecuencias del transporte público insular, así como la sostenibilidad del sistema y la continuidad de la gratuidad del servicio».
Los socialistas no reclaman en momento alguno al Gobierno de Sánchez esta mejora de la financiación para cubrir el coste de una gratuidad de la que no dudan ponerse la medalla, apuntando su «éxito rotundo y el consecuente incremento del número de usuarios».
«La gratuidad ha demostrado ser una herramienta eficaz para fomentar el uso del transporte colectivo, aliviar la carga económica de muchas familias y avanzar hacia un modelo de movilidad más sostenible, por lo que resulta necesario garantizar su continuidad con los recursos económicos necesarios».
Una de las consecuencias que ha tenido esta falta de implicación y financiación del transporte público por el Gobierno de Sánchez es que la EMT de Palma se ha visto obligada a pedir un macrocrédito de 70 millones de euros, de los que 40 se destinarán a paliar el “desfase” provocado por la gratuidad del transporte público desde 2023 y 30 a la compra de nuevos vehículos.
Los citados 40 millones se destinarán a cubrir todas las subvenciones pendientes de cobro vinculadas a esta gratuidad y a atender la falta de flujo de caja derivada del hecho de no cobrar a los usuarios del servicio de autobús de Palma.
Poco le importa este panorama a los socialistas de Baleares que ante el déficit de financiación, reclaman al Ejecutivo de Prohens que saque la cartera de los contribuyentes de Baleares y la mejore.
Citan a este respecto el caso de Ibiza, donde la entrada en funcionamiento del nuevo contrato del servicio de transporte público «ha comportado un incremento significativo de los costes asociados a la prestación del servicio, poniendo de manifiesto las limitaciones del actual modelo para dar respuesta a la evolución de las necesidades del sistema».
Por ello instan al Govern a convocar la Conferencia de Presidentes, con el fin de alcanzar el acuerdo político necesario para el establecimiento de un «mecanismo transparente, estable y objetivo para el cálculo de los costes efectivos de las competencias en materia de transporte público terrestre, basado en criterios homogéneos, verificables y comparables entre todas las islas».
“Este mecanismo deberá desarrollarse técnicamente en el seno de la
Comisión Mixta Gobierno-Consejos Insulares para el traspaso de funciones y servicios y aplicarse de modo uniforme en todas las islas».