Puente no considera «importante» que Europa investigue una malversación de fondos tras el accidente de Adamuz
Tras descartar que el accidente fuera por un error humano, la hipótesis principal es un deterioro de la vía
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se ha excusado tras el anuncio de la investigación por la Fiscalía Europea sobre un posible fraude relacionado con los fondos destinados al mantenimiento de la vía en Adamuz, donde murieron en el accidente ferroviario 46 personas.
Para Puente, este procedimiento es una «rutina». Asimismo, defiende que la justificación del uso de los fondos europeos otorgados a la obra se ha realizado «con absoluta normalidad» durante su ejecución, y que Adif ya está proporcionando toda la información requerida.
La fiscalía europea investiga el accidente de Adamuz desde nada más producirse. En todos los casos en los que hay involucrados fondos europeos sucede así. Por la razón que sea se cuenta hoy como una novedad importante. No lo es. pic.twitter.com/7A2npF9oj6
— Óscar Puente (@oscar_puente_) March 20, 2026
Apropiación indebida
Sin embargo, este viernes, la Fiscalía Europea, que se encarga de «investigar, enjuiciar y juzgar los delitos contra los intereses financieros de la UE», ha anunciado que ha abierto una investigación por posible fraude de fondos comunitarios destinados al mantenimiento del tramo de vía férrea próximo a Adamuz, donde ocurrió el accidente el pasado 18 de enero.
Después de llevar a cabo una minuciosa fase preliminar de verificación, el fiscal europeo ha confirmado, en primer lugar, que se emplearon fondos de la Unión Europea para el mantenimiento de la vía donde ocurrió el trágico accidente de los trenes Alvia e Iryo y, en segundo lugar, que dichos fondos podrían haber sido utilizados de manera fraudulenta.
Todas las investigaciones a cargo del fiscal europeo se están desarrollando siguiendo un patrón similar. En una primera etapa, conocida como fase de verificación, la Fiscalía Europea recopila datos sobre la utilización de fondos públicos de la Unión Europea en los hechos que podrían ser objeto de investigación penal. Sólo cuando, tras revisar la documentación reunida, se detectan indicios de la posible comisión de un delito, este órgano decide iniciar un procedimiento formal, como ha ocurrido en el caso de la tragedia de Adamuz.
La principal hipótesis es que se produjo un deterioro o defecto en la vía donde descarriló el Iryo después de que se descartara que ni el conductor del Alvia ni el maquinista de Iryo tuviesen algo que ver. Al maquinista que sobrevivió se le practicaron pruebas de alcoholemia y drogas con resultado negativo.