Es la ciudad más infravalorada de España pero tiene una catedral de cuento
The Guardian mencionó que esta era una ciudad "infravalorada" si bien tiene una catedral que impresiona
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Con la llegada del buen tiempo, y sobre todo ahora que estamos ya en Semana Santa, muchos empiezan a mirar destinos para una escapada, pero lo cierto es que siempre salen los mismos nombres. Sevilla, Granada, Valencia… y otros que se repiten año tras año.Sin embargo, hay ciudades que se quedan fuera de esa lista casi sin motivo. No porque no tengan nada, sino porque nunca han tenido ese foco. De hecho, hay una ciudad infravalorada ya que entre otras cosas, tiene una catedral de cuento que impresiona.
La ciudad infravalorada pero que destaca por su catedral no es otra que Jaén, que si bien puede parecer una de esas ciudades que pasan desapercibidas a primera vista, lo cierto es que en cuanto alguien la visita por primera vez, cambia por completo la percepción que tenía de ella, ya que la mayoría no espera encontrarse con un lugar así ni, mucho menos, con un monumento como el que se alza en pleno centro. Precisamente por eso, el diario británico The Guardian la ha señalado como una de las ciudades más infravaloradas de España, una etiqueta que no parece fruto del azar, sino más bien el resultado de una realidad que se entiende en cuanto uno se detiene unos minutos frente a su catedral y observa todo lo que la rodea.
Una ciudad infravalorada pero con una catedral que impresiona
La primera vez que te plantas en la Plaza de Santa María y miras hacia arriba, hay un momento de duda, porque no encaja con la imagen que muchos tienen de la ciudad. La Catedral de Jaén es mucho más grande, más imponente de lo que se espera con una fachada que ocupa todo el espacio visual. Es simétrica, muy ordenada, con dos torres que enmarcan el conjunto y una decoración que, sin ser excesiva, tiene fuerza. No es recargada, pero tampoco pasa desapercibida, sino que tiene ese equilibrio que hace que funcione. Y luego está la sensación general ya que no es sólo el edificio, es cómo domina la plaza, ya que obliga a parar, aunque no lo tengas previsto.
No es sólo bonita, sino que es toda una referencia
Más allá de lo que se ve a simple vista, esta catedral tiene bastante más detrás. No es una de tantas. De hecho, es una de las grandes referencias del Renacimiento en España. El proyecto arrancó en el siglo XVI con Andrés de Vandelvira, que tenía una idea bastante clara de lo que quería hacer. Y lo llamativo es que esa idea se mantuvo durante siglos, algo que no siempre ocurre en este tipo de construcciones.
Eso hizo que el resultado final tenga coherencia. No parece un edificio hecho a trozos, sino algo pensado desde el principio. Y por eso ha tenido tanta influencia. Sirvió de modelo para otras catedrales, incluso fuera de España. Dentro pasa algo parecido. No es una catedral oscura o recargada. Es más bien lo contrario. Espacios amplios, bien proporcionados, con luz. La sacristía, por ejemplo, es uno de esos lugares donde te das cuenta de que todo está medido.
Detalles que no todo el mundo conoce
Luego hay cosas que no se ven a primera vista, pero que también forman parte de lo que hace especial este lugar. Una de ellas es el Santo Rostro que es una reliquia muy conocida en la ciudad y con bastante historia detrás. Según la tradición, muestra el rostro de Jesús y lleva siglos vinculada a Jaén y tiene incluso sus propios horarios de veneración.
También están las galerías altas, que no son sólo un elemento decorativo sino que se diseñaron con una función práctica, para usos internos del cabildo. Algo que no es tan habitual y que muestra que aquí no todo era estética. Y como no, se tiene que hablar o mencionar también el panteón de canónigos, el coro, o el sagrario que son zonas que muchas veces se ven rápido o directamente se pasan por alto, pero que completan el conjunto.
Jaén, una ciudad que es mucho más que su catedral
La catedral de Jaén es probablemente, el mejor ejemplo de lo impresionante que puede llegar a resultar esta ciudad, pero lo cierto es que no es lo único si tenemos en cuenta que tiene otros puntos que sorprenden bastante cuando se descubren, y entre los que están por ejemplo, el Castillo de Santa Catalina, desde donde se ve todo el valle. O los Baños Árabes, que son de los mejor conservados que hay en España.
Y no se nos olvida o no pasamos por alto tampoco el ambiente, ya que es más tranquilo,por lo que hace que sea una ciudad más fácil de recorrer, en la que no tienes la sensación de estar en un sitio saturado, y eso cambia bastante la experiencia.
De este modo, y aunque durante años, Jaén ha quedado en segundo plano frente a otras ciudades andaluzas, eso no significa que tenga menos que ofrecer. De hecho, que medios como The Guardian empiecen a fijarse en ella dice bastante y puede que para muchos haya estado hasta la fecha en segundo plano, aunque su catedral siempre atrae miradas, y una vez llegamos a la ciudad para visitarla, nos damos cuenta que es mucho más y ahí es cuando enamora.