Andalucía ya tiene 463 radares repartidos por sus carreteras y la DGT lo confirma: los tramos donde más riesgo hay de ser multado
La comunidad autónoma concentra el 13% de los radares de España y mantiene la segunda posición en el ranking nacional
Málaga, con 106 radares, es la provincia andaluza con más cinemómetros

Los conductores que circulan por las carreteras andaluzas deben extremar la precaución. Andalucía cuenta ya con 463 radares distribuidos por toda su red viaria, entre dispositivos fijos, de tramo y puntos habituales de control móvil, según la información facilitada por el V Observatorio de radares en España.
En este sentido, Andalucía se mantiene como la segunda con mayor número de cinemómetros del país, concentrando el 13% de todos los radares presentes en España. En total, cuenta con 463 radares, un 28% más que hace cinco años, divididos en: 306 radares fijos, 46 radares de semáforo, 39 radares de tramo y 72 radares de cinturón y móvil.
La comunidad autónoma es una de las que concentra un mayor número de controles de velocidad debido a su extensa red de autovías y carreteras convencionales, además del elevado volumen de desplazamientos que registra durante todo el año, especialmente en periodos vacacionales de verano.
Los datos sitúan a Málaga como la provincia andaluza con más radares, superando a Cádiz en el ranking autonómico. Cuenta con 106 cinemómetros, de los que 68 son fijos, 6 de semáforo, 14 de tramo y 18 de cinturón y móvil. Por detrás se sitúan Cádiz, Sevilla, Granada, Huelva, Almería, Córdoba y, por último, Jaén. La provincia onubense, por su parte, registra el mayor crecimiento con un incremento en el número de radares del 17%.
Los radares se encuentran repartidos por las ocho provincias andaluzas, aunque existen determinadas vías donde la presencia de estos dispositivos es espacialmente elevada. Entre ellas destacan la A-7, la A-4, la A-92, la A-45 o la A-66. Estas carreteras soportan una gran intensidad de tráfico y la DGT considera prioritario reforzar la vigilancia para reducir la siniestralidad.
Además de los radares fijos, la Dirección General de Tráfico mantiene numerosos radares móviles, cuyos emplazamientos habituales también aparecen recogidos en su cartografía oficial, aunque pueden cambiar de ubicación dentro de los tramos autorizados. El objetivo, recuerda el organismo, no es únicamente sancionar, sino reducir la velocidad en aquellos puntos considerados de mayor riesgo.
En los últimos meses, la DGT ha seguido ampliando esta red de vigilancia. De hecho, durante este año ha puesto en funcionamiento nuevos radares en varias comunidades autónomas como parte del plan nacional para incrementar los controles de velocidad y reducir los accidentes graves.
Los expertos en seguridad vial recuerdan que muchos de estos dispositivos se sitúan en carreteras convencionales, donde se produce un elevado porcentaje de los accidentes mortales. También abundan en accesos a grandes ciudades, túneles, puertos de montaña y tramos con un historial de elevada siniestralidad.
La DGT insiste en que todos los radares fijos y de tramo están debidamente señalizados y pueden consultarse de forma pública a través de su mapa oficial, por lo que recomienda planificar los desplazamientos y respetar siempre los límites de velocidad.
Las sanciones por exceso de velocidad
Las sanciones por exceso de velocidad oscilan entre 100 y 600 euros, además de la pérdida de hasta seis puntos del permiso de conducir, dependiendo de la gravedad de la infracción. En los casos más extremos, superar ampliamente los límites establecidos puede incluso constituir un delito contra la seguridad vial.
Con los 463 radares ya operativos en Andalucía, la comunidad se mantiene como uno de los territorios con mayor vigilancia electrónica de las carreteras, especialmente en aquellas vías donde la DGT ha detectado un mayor riesgo de accidentes o un elevado número de incumplimientos de los límites de velocidad.