Viajes

Alcobendas inaugura el primer puente del mundo impreso en 3D

El futuro ha llegado al norte de Madrid, más concretamente hasta la localidad de Alcobendas donde hace una semana se ha inaugurado el primer puente del mundo construido con impresión 3D. Parece una broma pero es una construcción totalmente real que además no ha supuesto ningún tipo de coste para el Ayuntamiento alcobendense. 

El puente peatonal más moderno que existe

Está curiosa construcción ha despertado el interés de los cientos de caminantes que pasean cada día por el parque Castilla – La Mancha de Alcobendas. Una expectación conseguida tanto por su diseño como por su origen. Decimos esto porque el puente ha sido realizado por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC) por medio de una impresora 3D. Con unas dimensiones de 12 metros de largo y 1,75 metros de ancho, se ha convertido en la solución perfecta para cruzar el pequeño arrollo del parque.

Joven traspasando el puente

Cabe destacar que el proyecto ha requerido muchas horas de trabajo y una construcción dividida en distintos de bloques. Es decir, esta compleja edificación está compuesta por ocho piezas distintas que conectan perfectamente para conformar una pasarela. Algo que se ha llevado a cabo por medio de técnicas basadas en la arquitectura orgánica y biomimética. Es necesario mencionar que el objetivo del proyecto está basado en conseguir que la apariencia de este puente fuera lo más similar posible a las características de la naturaleza.

Una construcción segura y ecológica

No pienses que porque haya sido creado por una impresora las dosis de peligrosidad aumentan al cruzarlo. Nada más lejos de la realidad, ya que esta construcción está ensamblada con hormigón, un material que permite dar todo tipo de formas antes de secarse y mantenerse más duro que una roca. Asimismo, este novedoso puente puede presumir de no dejar ningún tipo de residuo durante su fabricación, ya que todo lo que sobra de la misma se emplea como reciclaje.

Vista del interior de la pasarela

No sabemos si esta será una técnica habitual en el futuro, pero por el momento Alcobendas puede decir que ha puesto en funcionamiento el primer puente de estas características que hay en el mundo. Una construcción sostenible y utilitaria en la que algunos ya han querido inmortalizar su amor por medio de sus iniciales.